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Buena Vida: el café sostenible que respeta la tierra y al productor

“Un día a la vez” es una frase común, casi como un mantra moderno, que nos invita a no ahogarnos en las ansiedades del futuro y, en cambio, a disfrutar la certeza del presente. Para muchos costarricenses, ese instante se vive al tomarse una taza de café.

Siguiendo esa filosofía, Buena Vida Specialty Coffee propone tomarse “una taza de café a la vez”. Pero no cualquiera, sino una que honre el origen del grano, a quienes lo cultivan y la tierra donde creció. Con esa mirada, cada sorbo se transforma en un pequeño ritual de respeto y justicia.

Buena Vida Specialty Coffee comercializa cafés de especialidad provenientes de fincas de Costa Rica que aplican altos estándares ambientales y prácticas sostenibles.

“Visualizamos un negocio que no solo ofrece café de alta calidad, sino que también crea una experiencia que apoya y empodera a los agricultores que lo hacen posible”, explica la página web de Buena Vida.

Históricamente se ha trabajado en la industria de café y en la agricultura en general de una manera muy extractiva, extrayendo todo lo que se pueda tanto de la tierra como del caficultor, y eso no es sostenible”, explica la directora ejecutiva, Gally Mayer.

Además de cuidar la tierra, Buena Vida apuesta por la retribución justa para el productor del café que compra la empresa. Para Mayer, no debe ser normal que los caficultores vivan por debajo del umbral de la pobreza.

 

“Nosotros comprobamos que un modelo de negocio saludable es bueno para todos. Todos ganan. Nosotros no creemos en un modelo donde la compañía se hace millonaria y el caficultor sigue en la pobreza”, cree la propietaria.

Para establecer un precio justo, la empresa paga a los caficultores costo más margen independiente del valor de mercado, negociado directamente con cada productor y garantizado la compra año tras año. Según Mayer, esto ofrece estabilidad financiera a los agricultores y les permite planear sus cultivos sin incertidumbre económica.

El precio de mercado la mayoría de las veces representa bajo costo para el sector, por eso es que el 80% vive en la línea de pobreza o debajo. Entonces nosotros trabajamos con un precio considerado más que justo, un precio de prosperidad”, expresa Mayer.

Una apuesta por la agricultura regenerativa

El café que vende Buena Vida proviene de 24 fincas de Costa Rica que se dedican a la agricultura regenerativa, todas certificadas Regenified gracias al trabajo conjunto con el equipo de la empresa.

La agricultura regenerativa promueve la salud del suelo y utiliza métodos sostenibles que benefician tanto a la tierra como a quienes la trabajan. A diferencia de la agricultura convencional, que puede agotar y degradar el suelo.

Les ayudamos en el proceso de la certificación, le ayudamos hasta a negociar créditos bancarios. Les ayudamos trayendo expertos agrónomos, expertos en biochar (uso del carbón en sus cultivos), diferentes expertos para que el caficultor tenga todas las ayudas necesarias sin tener que pagar por nada de eso”, explicó Mayer.

Actualmente, hay otras cuatro fincas que están en proceso de certificación de la mano de Buena Vida. Una vez que las fincas son certificadas como regenerativas, entran al catálogo de la empresa.

Todas las bolsas de café que ofrece Buena Vida llevan el nombre y las características de la finca, así como la garantía de que el producto fue sembrado y cultivado con altos estándares ambientales.

¿Dónde podés probar los cafés de especialidad de Buena Vida? 

En Guanacaste y la Península de Nicoya hay más de 15 negocios donde podés disfrutar de la selección de café de Buena Vida:

  • Nosara: Bobo Helados, Garza Azul, Hotel Lagarta Lodge, La Bodega, Caterpillar Lodge, Orgánico Grocer, Rayos del Sol
  • Tamarindo: Almacén Orgánico y Natural, Mentha & Limón
  • Marbella: Azul Hotel
  • Liberia: Café Mariposa
  • Las Catalinas: Copper y Stone
  • Santa Cruz: Ollas y cuencos
  • Ostional: Rayos del Sol
  • Bagaces: Río Perdido
  • Santa Teresa: Hotel Flor Blanca, Good Munchies, El Patio, Cafe Coleur

También, podés probarlo directamente en la cafetería de la misma empresa, Buena Vida Coffee Roasters ubicada en Rohrmoser, San José.

Para Mayer, la cafetería es más que un lugar donde tomar café; es una vitrina para los caficultores que decidieron trabajar bajo un modelo sostenible y amigable con el medio ambiente.

«Esta cafetería fue construida para que los caficultores pudieran tener un centro de encuentro para que ellos y compradores puedan verse y negociar su café. Es un lugar para ellos y para que puedan lucirse (…) Esto es para que la gente entienda la importancia del caficultor y que tienen que estar encima de la pirámide y no abajo. Son el eslabón más importante de la cadena de valor”, comentó.

El café también está disponible en el sitio web de la empresa, para quienes quieran disfrutar en casa una taza de café a la vez desde casa.

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