Sucesos

Carta al Editor: Policía Corrupta en la ruta a Liberia

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Quiero informar al público sobre la corrupción de la policía de tránsito que viví durante mi viaje en carro desde Jaco hacia la zona de Liberia el lunes 11 de enero cerca de las 10 am. Rayé a un camión que conducía muy lento y por desgracia había un puesto de policía esperando al costado de la ruta. Los oficiales me indicaron que detuviera mi vehículo.

Estaban vestidos con uniformes blancos, tenía un camión azul y una grúa. Se rieron cuando se dieron cuenta que yo era un turista. Un oficial me pidió mi pasaporte y el registro del alquiler del carro. Me dijo: «amigo sus vacaciones han terminado, por favor salga del carro«.

Los dos oficiales me llevaron hacia la grúa. El oficial gordito abrió un pequeño libro de violaciones de tráfico lleno de precios en dólares estadounidenses. Nunca me informó cuál había sido mi violación, pero me mostró una página del cuaderno escrita española con $600 escrito en moneda estadounidense.

El oficial más delgado alto, dijo, «podemos hacerle una boleta, debe ir al banco y pagar $600 dólares. Pero mi amigo… vamos a hacerte un favor, páguenos $300 y no hay tickete«.

El oficial más delgado me dijo que hablara con su compañero, se acercó a la grúa y parecía estar enlistando la grúa para tomar mi coche.

Me quejé y pedí clemencia pero el oficial más gordito no tuvo piedad. Le dí los $300 y luego me dijo: «Creo que usted mejor me da $50 más«. Me devolvió mi pasaporte y dijo que me podía ir. Me metí en mi coche rentado, se acercó a la ventana y dijo: «no tickete, no tickete» y se despidió.

Lo que más me sorprendió fue la confianza de los policías corruptos para robar el dinero de mí y la falta de miedo de ser atrapados.

Dí la vuelta y volví a Jaco. Me dí por vencido en visitar Liberia y la zona costera.

Al día siguiente me visitó un amigo que vive en Playa Hermosa y su esposa costarricense. Les conté mi historia. La mujer estaba indignada, llamó al jefe de la policía en la zona de Liberia y reportó mi historia. El jefe dijo que ellos saben que hay oficiales estafando a la gente, dijo que si mi violación era por rayar un camión en una zona de paso, la multa sería de menos de $100.

El jefe de la Fuerza Pública dijo que yo debía regresar a Liberia y presentar un informe. Le respondí que sin una tercera persona me preocupa mucho ir a esa estación de policía. Al día siguiente hablé con otro amigo y me dijo que hay una oficina del OIJ en Jaco. Fui y llené una denuncia. La Voz de Guanacaste tiene una copia de mi informe.

La experiencia en la oficina del OIJ en Jaco fue difícil y me dio la sensación de que no hay mucha esperanza de que los policías corruptos sean capturados.

Esperemos que la Internet y los medios de comunicación puedan obtener información sobre la corrupción policial en Costa Rica. Sé que es verdadero que esos policías corruptos han estafado a muchas más personas.

Costa Rica es un país hermoso con gente buena, y estoy seguro de que hay buenos policías que protegen a los ciudadanos y los turistas y a los muchos de expatriados, que aman la vida Pura Vida de Costa Rica.

 

Nota del editor: este artículo fue modificado de su versión original. El lector fue detenido por oficiales de tránsito vestidos con uniformes blancos y no azules como declaró previamente.

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