Medio Ambiente, COVID-19

Centros de cuidado animal se ingenian campañas de donaciones y videos en YouTube para sobrevivir la crisis

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Transcurren treinta segundos de video y se ve un hombre preparando su mochila con un equipaje propio de un escalador de montañas: casco, cuerdas y fajas. Son todos los instrumentos necesarios para orquestar una escalada a un higuerón de más de ocho metros. En la copa del árbol, un grupo de lapas rojas aguardan por él. 

El hombre es Mario Jiménez, líder del equipo de campo de la Red de Recuperación de Guacamayas, en Punta Islita, Guanacaste, y monitorear el desarrollo de las lapas rojas es una de sus tareas diarias en el lugar.

El video, “Un día en la vida de Mario”, lo subió la organización a la plataforma de YouTube con la intención de mantener al mundo informado sobre el estado de las guacamayas, luego de que tuvieran que cerrar las instalaciones por la emergencia mundial del COVID-19.

Según la gerente de relaciones de la Red de Recuperación de Guacamayas, Sady González, la iniciativa pretende motivar la llegada de voluntarios al proyecto después de la pandemia, mantener el contacto con la comunidad y, consecuentemente, incentivar las donaciones que permitan darle continuidad a la Red.

No son los únicos. En Cañas, el Centro de Rescate y Santuario Las Pumas también incentiva las donaciones a través de una campaña para enfrentar las consecuencias de la pandemia.

A la fecha, ambas organizaciones aseguran que sus iniciativas han funcionado. En la Red de Recuperación de Guacamayas, ya tienen más  de 130 suscriptores y 13 videos; y en el Centro de Rescate y Santuario Las Pumas, lograron recaudar más de ¢600.000 en 13 días.

Videos por todo lo alto

La mayor preocupación de la Red de Recuperación de Guacamayas de Punta Islita estaba en cómo llevar información sobre el trabajo de conservación y recuperación de las lapas rojas que hace la organización, a un nuevo público, con el fin de atraer futuros voluntarios e interesados en donar para ayudar a la red.

Según González, la crisis por el COVID-19 vino a acelerar la puesta en marcha de una idea que ya llevaba tiempo en discusión: tener un canal en la plataforma de YouTube

Los tours al centro de recuperación y la venta de mercancías como souvenirs y camisetas, representan un 20% de los ingresos de la organización.  El 80% proviene de donaciones de seguidores internacionales, subsidios provenientes de otras fundaciones.

Con las puertas cerradas, la obtención de ese dinero es cada vez más difícil.

“Nosotros desde que empezamos [2018] tuvimos esa idea de tener un contacto más personal con el público para que vieran lo que hacíamos. A veces subíamos uno que otro video, pero dado que cerramos los tours, queríamos llegar a ellos”, agregó González.

La organización recibe cerca de 2.800 visitantes al año, buena parte de ellos extranjeros. La gerente explica que la mayoría llegan con un plan preestablecido y con reservación hecha para la visita al centro, pero que para este año muchos se vieron obligados a cancelarlo debido al azote del coronavirus.

De entre los visitantes también están los voluntarios, que rondan las 10 personas por temporada. El canal de YouTube también quiere llegar a ese público.

A la fecha, la organización cuenta con 13 videos disponibles en la  plataforma y ya tienen 131 suscriptores. 

Según González, ahora el reto está en llegar a las casas de las personas, atraerlas hasta el canal y que se hagan suscriptores.

 Queremos transmitirles un poco de alegría con todo lo que está pasando en estos momentos”, concluyó.

Por los pumas

En el centro de rescate y santuario Las Pumas, en Cañas, cerraron las puertas el 18 de marzo y desde entonces la urgencia por encontrar soluciones ante la pandemia fue más fuerte. 

Tuvieron que  usar el dinero del fondo de ahorros para la mejora del recinto, el manejo de planillas y la compra de alimento para animales. Así como el despido temporal de tres de sus colaboradores.

Según la doctora veterinaria del centro, Martha Cordero, el 90% de los ingresos provienen de las visitas turísticas. En el 2019 la cifra fue de 21.000 personas. Con el cierre del santuario, el centro tiene que atender solo a los animales que estrictamente lo necesiten como los que les lleva el Ministerio de Ambiente y que necesitan atención especial. 

Cordero resalta que los animales que normalmente son encontrados, cuidados en casa y luego llevados al centro de recuperación, los dejarán de atender, pues no tienen dinero suficiente para costear la manutención de animales a los que no puedan liberar.

Con ese escenario, la voluntaria Virginia Pelayo, decidió aprovechar las redes sociales de la organización para crear una campaña que incentive las donaciones.

En la página de Facebook oficial del Centro de Rescate y Santuario Las Pumas, cuentan con más de 40.000 “me gusta” y cerca de 50.000 seguidores. Números que según Pelayo debían aprovechar.

Así, idearon una campaña que consiste en usar imágenes de los animales del centro, explicando cómo la organización sufre un impacto económico por el impacto del COVID-19 al país.

Desde el 26 de marzo, las cuentas de Facebook e Instagram, actualizan a sus visitantes constantemente con nuevas publicaciones. Algo que nunca antes se había hecho con regularidad.

Como resultado, pudieron recaudar más de ¢600.000 en diez días. El dinero fue usado para reparar una bomba de agua dañada durante la actual cuarentena.

En el Centro de Rescate no tienen certeza de cómo estarán las cuentas dentro de algunos meses. Sin embargo, esperan que la campaña siga ayudando en la manutención de los animales.

Además, aseguran que seguirán ideando nuevas formas para sobrellevar la crisis. 

Si quiere donar en la Red de Recuperación de Guacamayas puede ingresar al sitio: https://macawrecoverynetwork.org/support-our-cause/donate/. Y si quiere colaborar con el Centro de Recuperación y Santuario Las Pumas puede hacerlo en este enlace.

 

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