Nicoya, Nosara

Construcción de rancho en zona marítimo terrestre de Playa Garza continuó pese a dos órdenes de clausura

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La municipalidad de Nicoya clausuró tres veces la construcción ilegal de un rancho sobre la zona marítimo terrestre de Playa Garza, en una parcela que un estadounidense llamado David Mark Lesman está tratando de inscribir como suya ante el gobierno local. 

Cada vez que el departamento de Control Constructivo hacía una gira por el distrito de Nosara, en el que se encuentra Garza, los ingenieros pasaban por la construcción y notaban que los trabajos continuaban pese a la orden de paralización del municipio. La última vez fue este miércoles, cuando el ingeniero Josué Ruiz le indicó a los constructores que la próxima vez volvería con la policía, según relató el mismo funcionario. 

La Ley de Zona Marítimo Terrestre (No. 6043) señala que nadie puede construir en los 50 metros públicos de la costa. Sin embargo, La Voz de Guanacaste tiene copia de expedientes municipales en los que consta que parte del rancho y de la cerca que se han levantado sobre la parcela de Lesman, se ubican justamente en la zona pública.

Aunque la ley manda al municipio a demoler cualquier construcción sobre la ZMT que se realice sin los debidos permisos, el gobierno local todavía no lo ha hecho, pues el departamento encargado (el de ZMT) todavía no ha dado la orden. 

Artículo 13. Las autoridades de la jurisdicción correspondiente y las municipalidades respectivas (…) procederán, previa información levantada al efecto si se estimare necesaria, al desalojo de los infractores y a la destrucción o demolición de las construcciones, remodelaciones o instalaciones realizadas”.

Este medio tuvo entrevistas con el departamento de Control Constructivo y el de Zona Marítimo Terrestre, desde el martes de esta semana, para conocer las razones por las cuales aún no se había cumplido con ese mandato de la legislación.

El funcionario de la ZMT Rodrigo Acuña comentó que esa orden debía emitirla el coordinador del departamento, Juan Carlos Oviedo, pero que él está de vacaciones hasta el 21 de febrero. El de Control Constructivo, Josué Ruiz, aseguró que él no podía demoler hasta que ZMT le diera el aval. Finalmente, este jueves, la alcaldesa Adriana Rodríguez aseguró que ella ya se encargó de ponerle un punto final al problema y que ya dio la orden para demoler el rancho.

“Bueno, es que en realidad el departamento de Zona Marítimo.. ahorita no está Juan Carlos, pero a Rodrigo se le paga como profesional para que él también vaya ejecutando las cosas. Ellos son los que administran la ZMT”, comentó Rodríguez vía telefónica.

“Acabo de hablar con Josué [Ruiz] para que pasemos al proceso de demolición. Antes no teníamos el presupuesto, pero ya ahorita me dijo que se va a poner a hacer la contratación para demolerlo porque efectivamente ellos no tienen ni permiso de construcción ni concesión”, agregó la alcaldesa. 

Los expedientes constatan que el propietario de la parcela, David Mark Lesman, no cuenta ni con una concesión ni con el permiso de uso que debe otorgarle el departamento de ZMT. Este medio trató de localizarlo sin éxito durante el jueves 7 de febrero, pues el número de teléfono que aparece en los expedientes pertenece a un bufete que no lo representa.

La propiedad aparece a nombre de la sociedad Dr David Lesman Limitada, en la que un abogado de apellido Aguilar figura como Gerente 1, el propio David Lesman como Gerente 2 y otro de abogado de apellido Esquivel aparece como agente residente.

El número del bufete de Aguilar aparece como contacto en los expedientes, pero él aseguró que desconoce la situación. “No tengo conocimiento alguno sobre el tema. Voy a contactar al abogado del señor Lesman”, dijo en un correo electrónico. Vía telefónica agregó que él no representa al señor Lesman y que, debido a esta situación, renunciará a la sociedad.

Esquivel también descartó tener conocimiento sobre la construcción y dijo que mañana contactará a Lesman para ponerlo al corriente de la situación. También explicó que él le hizo la sociedad a Lesman, pero que no es su abogado.

El departamento de ZMT corroboró que en esa parcela no se puede levantar ninguna obra porque en Playa Garza todavía no hay plan regulador y, por ende, la Municipalidad no puede entregar concesiones. Mientras tanto, el municipio sí puede dar permisos de uso de esa tierra, pero ni siquiera con ese aval  el dueño podría levantar una nueva obra.

“Artículo 12. En la zona marítimo terrestre es prohibido, sin la debida autorización legal, explotar la flora y fauna existentes, deslindar con cercas, carriles o en cualquier otra forma, levantar edificaciones o instalaciones, cortar árboles, extraer productos o realizar cualquier otro tipo de desarrollo, actividad u ocupación”. 

El viacrucis municipal

Los documentos oficiales indican que el 31 de octubre del 2018 fue la primera vez que los ingenieros de la municipalidad paralizaron las obras y le dejaron saber al departamento de ZMT lo ocurrido.

El coordinador de ZMT, Juan Carlos Oviedo, respondió el 14 de noviembre que no había estudiado el caso porque estuvo en huelga. En el documento, corrobora que Lesman apenas está en el proceso de pedir permiso de uso de esa tierra e indica que estudiará el caso.

“Solo podrá el señor Lesman realizar obras de mantenimiento en las edificaciones existentes, esta indicación se le hace saber a todos los ocupantes de la zona marítima terrestre. Ahora no sé si el señor Lesman por cuestión del idioma no entendió y procedió…”, dijo en esa ocasión Oviedo.

La segunda vez que el departamento de Control Constructivo clausuró la edificación fue el 9 de enero del 2019.

“Se realizó visita al sitio y se pudo constatar que los trabajos de construcción continúan en proceso, específicamente en la preparación del material de madera para la estructura de techo, haciendo caso omiso a la orden de clausura por esta unidad administrativa”, indica el documento, firmado por el arquitecto Jesús Abadía Vargas, coordinador a.i. de la unidad en ese momento.

En el documento, con fecha del 17 de enero del 2019, Abadía le consultó al departamento de ZMT si podían demoler el inmueble. En el expediente no hay ninguna constancia de que Oviedo haya contestado hasta el día de hoy.

Mientras tanto, las obras se reactivaron una y otra vez sin los debidos permisos y nadie dentro de la municipalidad sabe explicarse por qué continuaron. 

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