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Contraloría señala irregularidades en la viabilidad ambiental de 20 proyectos en Guanacaste

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La Contraloría General de la República (CGR) detectó 20 proyectos en Guanacaste en los que la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena) otorgó de forma irregular sus viabilidades ambientales.

Las fallas ocurrieron en el proceso de aprobación y en el seguimiento que debe brindar Setena una vez que inician las obras.

El informe reveló al menos 22 hallazgos en los proyectos de la provincia (dos acumulaban más de una irregularidad): 16 tenían informes sin fecha de elaboración, uno presentó información con datos de otro proyecto, en tres la bitácora de obras no fue incluida en los expedientes públicos y en otro el desarrollador no informó el inicio de las obras.

Los proyectos que presentaron señalamientos se ubican en los distritos de Tamarindo, Veintisiete de Abril y Cuajiniquil de Santa Cruz; Nosara y Mansión de Nicoya; Nacascolo de Liberia; Sardinal de Carrillo y Colorado de Abangares.

 

Las deficiencias dejan cabida a posibles actos de corrupción en los procesos, considera la Gerente del Área de Fiscalización para el Desarrollo Sostenible de la CGR, Lía Barrantes.

“Para eso está Setena, para una serie de controles y criterios que les permita poder comprobar calidad, veracidad, trazabilidad en la información que se está generando con base en la cual se toman decisiones. Si esto no se da, se estarían tomando decisiones no objetivas, con base en información que pueda ser incompleta y que puede no ser veraz. Y si eso pasa, es mayor el riesgo de corrupción y se pone en riesgo los ecosistemas”, comenta Barrantes.

Para la abogada especialista en derecho ambiental, Sofía Barquero Barquero, “es gravísimo” que 16 expedientes de la provincia contengan informes sin fecha de elaboración.

«Pueden estar reutilizando estudios que se hicieron hace años cuando las condiciones ecosistémicas del área eran distintas (…) Yo he visto pasar expedientes en Setena con informes hechos hace diez años. Uno de los efectos podría ser no exponer o que no se evalúen las condiciones actuales de los ecosistemas a la hora de la aprobación de las viabilidades”, comenta.

Además, el informe de la CGR detectó que dos viabilidades fueron aprobadas por la institución sin que la información presentada por los desarrolladores correspondiera al proyecto por desarrollar. Uno de ellos corresponde al expediente D1-0234-2024 ubicado en el distrito de Nacascolo, Liberia.

Estos resultados corresponden únicamente a la muestra tomada al azar por la CGR y no representan la totalidad de los proyectos con viabilidad ambiental en la provincia.

En abril de 2025, por ejemplo, La Voz reveló que Epic Nosara, un lujoso desarrollo inmobiliario en Nosara, estaba prácticamente concluido sin que Setena tuviera conocimiento del inicio de sus obras, lo que impidió verificar si lo construido coincidía con lo aprobado en la viabilidad ambiental. La CGR identificó esta misma irregularidad en seis proyectos a nivel nacional, uno de ellos ubicado en Nacascolo, Liberia.

A ciegas de Setena

La CGR analizó un total de 59 expedientes de diversos proyectos ubicados en las costas de Guanacaste, Limón y Puntarenas por la riqueza natural presente en ellas y los intereses económicos que hay detrás del desarrollo inmobiliario en esas regiones, según indicó Barrantes de la CGR.

Las costas tienen un riesgo mayor. Hay muchos desarrollos importantes en lugares donde puede haber bosque o ecosistemas frágiles importantes”, dice Barrantes.

A nivel país, la irregularidad más reiterativa es la falta de inspecciones por parte de Setena a la hora de aprobar la viabilidad ambiental.

Una investigación de La Voz de Guanacaste reveló que el desarrollo Epic Nosara incumplió con un requisito clave: notificar a la institución previo al inicio de las obras, para que así Setena verificara que lo que se construye coincide con lo que se aprobó.

Para Barquero, las inspecciones podrían evitar otras irregularidades y que se dan por la falta de seguimiento de Setena a los proyectos que aprueba.

“La inspección es un momento de contención de otras de las falencias graves que se dan que podrían reducirse si se hiciera ese filtro (…) Presentar informes sin fecha e informes que pertenecen a otros proyectos se podría frenar si Setena hace una inspección”, explica la abogada.

Barquero considera que, por la falta de inspecciones, Setena “está a ciegas cuando la aprueba (la viabilidad ambiental) y a ciegas después de que lo aprueban. Todo el proceso es un mecanismo para legitimar daños ambientales”.

“Si esto pasa teniendo una institución como Setena, imaginemos la falta de controles si del todo no existiera Setena. Lo que se necesita es que la institución mejore. No convertirnos en enemigos de Setena, sino exigir que mejoren, que le den presupuesto, que haya más controles. Setena sigue siendo muy importante y hay que rescatarla”, enfatiza Barquero.

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