General, Estilo de vida

El sexo débil y el sexo fuerte

Sexo débil: sí, por lo general así se le conoce popularmente hablando al género femenino. Personalmente opino que la mujer sin duda alguna es diferente en muchos aspectos al hombre, iniciando porque en la mayoría de los casos la mujer promedio posee menos masa muscular en los hombros, mide entre 7 y 10 centímetros menos que el hombre, pesa de 10 a 14 kilos menos o bien, tiene de 4 a 6 kilos más de grasa, eso por nombrar algunas diferencias en el aspecto físico. En el otro extremo, que algunos caracterizarían de “opuesto”, está el sexo fuerte: el hombre, por lo general vinculado con aquel quien es el proveedor, protector y cabeza del hogar. Ante ello no quedan muchas dudas al respecto ya que de alguna forma existe un consenso social referente al tema; sin embargo, está por demás decir que hoy en día hacen falta personas que reconozcan abiertamente que éstas diferencias, que aunque muy arraigadas a la cultura, cada día y cada vez más se van transformando en fortalezas de un nuevo y renovado sexo, el cual cada vez más une y acerca a hombres y mujeres; sin duda alguna no a la igualdad o semejanza total, ya que es un hecho que son diferentes, pero si los acerca a una cultura de más respeto, con miras a la maximización de los recursos interpersonales.

Acerca de lo anterior tenemos por ejemplo que a lo largo de la historia las tareas asignadas a la mujer y al hombre han cambiado, cada vez más observamos que más y más hombres se quedan en casa realizando las tareas del hogar y cada vez más y más mujeres salen a trabajar fuera del hogar, pareciera ser que los roles están cambiado un poco ¿cierto?. Sin embrago, más que eso se está dando una revolución en el pensamiento acerca de las labores que a lo largo de los siglos fueron desempeñada por las mujeres y ahora son llevadas a cabo por los hombres, pareciera ser que ahora hay un mayor reconocimiento a dicho trabajo, ¿y a qué se deberá esto?. Podría ser que desde que se dio ese cambio de roles, desde ese primer momento y mientras más personas, tanto hombres como mujeres, se suman a la tarea de realizar diferentes trabajos a los que históricamente desempeñaban esto, ha venido a re-significar el trabajo, es decir los demás ven y entienden las labores de una forma más abierta en donde tanto los hombres como las mujeres pueden desempeñarlos, en ese sentido ocurre menos discriminación.

Entonces, tomando en cuenta lo anterior, se puede decir que una gran cantidad de hombres ha dejado de ver las tareas hogareñas como aquellas que “no son para él” y también una gran proporción de mujeres se ha lanzado por su parte en la búsqueda de nuevas áreas en las cuales desempeñarse. Ahora bien, habrá un sector de la población que tendrá sus pensamientos y opinión acerca de éste cambio de roles ya que el mismo trae consecuencias positivas y otras que como sociedad hay que trabajar, por ejemplo hay que tomar en cuenta que el cambio genera miedo al principio y por ello si usted asume y vive éste cambio de roles en su familia, posiblemente luego de cerrar la puerta de su casa, se va a encontrar con el “asombro” de algunos vecinos, amigos y/o familiares ya que la sociedad no está acostumbrada a que las familias trabajen de esa forma, pero por otro lado usted y su familia se encontrarán con que éste cambio también genera un avance en el tema de socialización, ya que mujeres y hombres trabajan y reconocen mutuamente sus capacidades y sentido de colaboración, y usted y su familia trasmiten ésta visión a sus familiares y con ello contribuye positivamente a las futuras generaciones.

De ésta manera y aunque la caracterización: “sexo débil” en principio estuvo dada a la mujer, hoy más que nunca estamos de acuerdo en que más que sexo débil o sexo fuerte, lo que pueden surgir son pensamientos de no puedo o no me corresponde, con la excusa de que por ser diferentes no se pueden desempeñar las mismas labores y en algunos casos igual o hasta mejor que el sexo opuesto. Después de leer todo lo anterior, preguntémonos entonces: ¿existe acaso un sexo débil y un sexo fuerte? O más bien ¿las debilidades nos pueden hacer más fuertes y la fuerza mientras sea administrada en tareas positivas, ayuda a las personas a ser más valerosas, más colaboradores y menos violentas, discriminadoras, territoriales?

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