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Empresa que promueve el canal seco sostiene reuniones con candidatos a la presidencia, ¿es viable su proyecto?

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La propuesta de un canal seco interoceánico que atraviese el norte de Costa Rica, desde Limón a Guanacaste, existe desde hace más de una década en el debate político del país. 

La idea volvió a ganar protagonismo durante la actual campaña electoral, cuando al menos tres candidatos lo plantearon en sus promesas. Entre ellos el evangélico de Nueva República, Fabricio Alvarado, Sergio Mena de Nueva Generación y el candidato aún en la contienda por el Partido Progreso Social Democrático, Rodrigo Chaves.

Este último sostiene que uno de sus principales proyectos de llegar a la presidencia sería encontrar el financiamiento para la construcción del canal. Así lo afirmó en una entrevista con La Voz de Guanacaste en enero de este año:

Mi proyecto estrella (para Guanacaste) es traer $14.000 millones para un canal seco interoceánico que conecte la zona norte del país, incluyendo el norte del Pacífico con el norte de nuestro Atlántico. Así construimos una red de logística y de servicios de alto valor agregado en esa zona. Ahí podríamos hablar de miles de empleos; 80.000 empleos, 100.000 empleos. Empleos bien pagados, de altísimo valor agregado”, dijo.

Chaves también lo incluyó escuetamente en su plan de gobierno. “El país debe retomar el análisis del canal seco, como una alternativa terrestre para competir con el Canal de Panamá”, justificó.

En el pasado, varios empresarios presentaron proyectos parecidos a la propuesta de Chaves. La mayoría fueron descartados por falta de financiamiento o viabilidad.  En La Voz decidimos analizar qué discusiones han surgido en el pasado y qué sostienen algunos actores involucrados en torno al proyecto del canal seco.

Una propuesta rechazada

La última propuesta discutida en el país surgió en el 2016, cuando la organización de empresas privadas Cansec S.A presentó el proyecto al Consejo Nacional de Concesiones (CNC) del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).

Cansec S.A. proponía construir dos megapuertos, uno en Bahía Santa Elena en La Cruz, y otro en Parismina en Limón. Ambos puertos estarían unidos por una carretera de 315 kilómetros y de diez carriles. El proyecto también incluía un ferrocarril de tres líneas, un puerto fluvial en San Carlos, una zona franca en cada punta y un aeropuerto en Limón. 

El CNC archivó el proyecto en el 2020, argumentando que la propuesta carecía de estudios de factibilidad y rentabilidad, es decir, que Cansec no presentó formas de asegurar que fuera posible realizarlo ni que generara suficientes ganancias. 

Los representantes del CNC argumentaron ante la Asamblea Legislativa que otra de las razones por las que archivaron el proyecto era porque los costos y tarifas de mantenimiento del proyecto  no estaban apegados a la realidad. En ese momento el consejo también aclaró que no estaba opuesto a un canal seco, pero que ese proyecto en específico carecía de viabilidad en varios aspectos. 

El vocero y director de relaciones internacionales de Cansec S.A., David Segura Román, dice que la empresa no está de acuerdo con la resolución, pues el CNC descartó el proyecto en una etapa muy temprana en la que todavía “no era necesario” presentar ese tipo de información. “Necesitábamos ciertas autorizaciones para iniciar a hacer estudios, pero no nos quisieron dar la oportunidad”, dice el representante.

En la pugna por el canal

Según Segura, Cansec ha tenido reuniones con varios partidos políticos durante el periodo electoral. Uno de ellos fue Nueva República, que presentó un proyecto muy parecido al de Cansec S.A durante la campaña. Segura también asevera que tuvo reuniones con miembros de Liberación Nacional y el equipo de Rodrigo Chaves. 

Claro que nos estamos reuniendo (con los candidatos). Actualmente estamos atendiendo los equipos de campaña de ambos partidos (en segunda ronda) aclarando las dudas, viendo qué podemos hacer juntos y explicándoles la historia del proyecto”, dijo.

Segura afirma que la empresa es “completamente apolítica” y que decidieron no tomar una posición con respecto a ninguno de los candidatos a segunda ronda. 

Así también lo afirmaron el 5 de febrero, cuando la Junta Directiva de Cansec S.A declaró a través de un comunicado ser “completamente apolítico” y no tener favoritismos políticos. Las declaraciones salieron un día después que la excandidata a la presidencia, Lineth Saborío, cuestionara a Fabricio Alvarado sobre su relación con la organización, durante un debate presidencial. 

Sin embargo, la presidenta de la junta directiva de la organización, Lucy D’Ambrosio Vite,  apoyó abiertamente a Alvarado durante la campaña electoral y, desde el resultado de la primera ronda, ha compartido al menos una publicación en apoyo a Chaves en sus redes sociales.

 Segura se sacude del respaldo de D’Ambrosio y dijo que las opiniones políticas de un miembro de la empresa organización “no representan de ninguna forma” el pensar del resto ni la posición de la institución. “Cada quién vota y apoya al candidato que le parezca mejor, pero no es una adhesión de Cansec”, sentenció.

La actual propuesta del candidato Rodrigo Chaves tampoco tiene el panorama totalmente claro sobre cómo ejecutaría el proyecto. Durante la entrevista con La Voz de Guanacaste en enero, Chaves afirmó que para realizar el proyecto, su eventual gobierno deberá hacer múltiples estudios en Guanacaste, Alajuela y Limón, las provincias involucradas en el plan.

Tenemos que hacer los estudios de impacto. No solo de impacto ambiental, sino de impacto social. Saber quiénes se van a ver beneficiados. (…) También tenemos que ver si tenemos que mover gente para crear el espacio. Todo eso hay que hacerlo con mucho cuidado”, mencionó el candidato.

El candidato liberacionista, José María Figueres, también planteó en el 2020 la posibilidad de la creación del canal seco a través de Twitter. “Como consecuencia del cambio climático se reducirá la capacidad del Canal de Panamá. ¿Posibilidad para un canal seco de Cuajiniquil a Parisimina?”, dijo. Sin embargo, Figueres no menciona un proyecto de este tipo en su plan de gobierno. 

Desde el 15 de febrero este medio de comunicación intentó conversar nuevamente con ambos candidatos para ampliar sobre sus planes específicos alrededor del canal, sin embargo no obtuvimos respuestas al cierre de esta nota. 

Dinámicas económicas en la zona podrían cambiar

Chaves afirmó que su proyecto traería más de 80 mil trabajos a nivel nacional y que impulsaría las economías de zonas periféricas como La Cruz, Upala y San Carlos. No obstante, el candidato no especificó a qué tipos de empleos se refería, si serían trabajos temporales durante la construcción, fijos o mixtos. 

Según un análisis del Programa de Infraestructura del Transporte del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme-UCR), durante la construcción de los puertos y la carretera, el proyecto del 2016 pudo generar entre 5.000 y 20.000 empleos directos para trabajadores en ingeniería, arquitectura y construcción. Los trabajos durarían entre cinco a seis años. 

Los investigadores también calcularon que el proyecto generaría unos mil trabajos directos fijos en áreas de ingeniería naval, para poder manejar los puertos. El análisis no menciona los trabajos que podrían generarse indirectamente. 

El representante de Cansec S.A., David Segura, afirma que la empresa esperaba generar trabajos profesionalizantes de ingenierías y mecánica, pero también empleos para cargadores, asistentes de barcos y trenes, administradores de cargamento, entre otros. “Generaríamos empleos para todas las categorías, no solo para un sector puntual”, enfatizó.

El alcalde de La Cruz, Alonso Alán, cree que la creación de empleos debería ser una de las prioridades del futuro gobierno, sea quién gane el puesto. No obstante, asegura que ni los políticos ni Cansec S.A. “se han acercado al cantón para plantearlo” y que por eso no tiene una posición clara sobre la construcción del canal seco.

Mi posición particular como alcalde y cruceño es que es una gran oportunidad que podríamos tener, pero necesitamos tener mucha más información sobre el tema. Sobre todo la parte ambiental, que es un componente que hace a La Cruz lo que es”, afirma Alan. 

Otra de las preocupaciones del alcalde es que el proyecto afectaría el turismo sostenible que existe en el cantón y que la carretera pasaría por comunidades completas, como el distrito de Santa Cecilia y La Garita. “Es muy difícil adoptar una posición hasta que no nos involucren en el proceso”, remarca.

Alán plantea que con el proyecto el gobierno debería proponer un plan de educación profesionalizante para los habitantes de La Cruz, pues considera que si los cruceños no cuentan con las habilidades para trabajar en el canal, no traería un mejor panorama para el cantón. 

Usted puede traer aquí a una empresa muy grande con miles de empleos, pero no nos va a servir si sigue el rezago de educación que tenemos. Que no sea un proyecto para que personas de la Gran Área Metropolitana vengan a desplazar a nuestros vecinos, porque solo ellos tienen el conocimiento”, sostiene.

Chaves dijo en la entrevista con La Voz que parte de su plan es crear una estrategia educacional para los habitantes de las zonas rurales involucradas. “Para aprovechar eso (el canal) hay que asegurarse que los jóvenes de Guanacaste tengan acceso a las herramientas técnicas y educativas que van a demandar las empresas”, dijo.

Impacto ambiental en la provincia

Desde la perspectiva del alcalde de La Cruz, el canal podría realizarse en tres bahías: Bahía Salinas, que comparte territorio marino con Nicaragua, Bahía Cuajiniquil, que según Alán tiene “un terreno más complicado a nivel de construcción de carreteras” y Bahía Santa Elena, que actualmente es territorio en conservación.

El proyecto de 2016 planeaba realizar el megapuerto de La Cruz en la Bahía Santa Elena, que tiene una extensión de 728 hectáreas y es parte del Parque Nacional Santa Rosa. La zona terrestre está estrictamente orientada a la conservación de sus ecosistemas y en la zona marítima es posible hacer actividades turísticas como buceo y esnórquel. 

Por eso, el Plan General de Manejo de esta área protegida, elaborado por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), calificó al proyecto como una de las amenazas más latentes para la conservación y la biodiversidad que rodea la zona. La junta directiva del Área de Conservación Guanacaste (ACG) manifestó en ese entonces que estaba opuesta al proyecto de Cansec S.A.  

El plan sentencia que las embarcaciones del canal afectarían directamente a todas las especies marinas que se desplazan por la zona, como ballenas, tiburones, tortugas y delfines. Además, desde el punto de vista de la ACG, no habría ninguna seguridad ambiental ni social a quienes deberían despropiar de sus hogares por ubicarse en el tramo de construcción de la carretera .

Segura enfatiza que actualmente el proyecto no tiene definido el lugar en el que construirían el megapuerto, pues necesitan estudios técnicos para determinarlo. Aseguró que podría existir otro punto posible en la costa de Guanacaste, que no sea ninguna de las tres bahías de La Cruz.

Costa de la Bahía Santa Elena. Actualmente es punto turístico de pequeñas embarcaciones. Crédito: Área de Conservación Guanacaste (ACG)

El Coordinador Programa de Investigación de la ACG, Roger Blanco, afirma que no puede tener una posición ante el planteamiento del candidato del PSD hasta que Chaves exponga todas las particularidades de la idea. Sin embargo, insta a los candidatos analizar detenidamente las consecuencias sociales y ambientales que podrían sufrir las comunidades aledañas al proyecto. 

Nos preocupa las implicaciones que tendría para las especies que hoy llegan al sector Santa Elena y Murciélago. ¿Qué pasaría con las ballenas que usan ese territorio para poner a sus crías? ¿Seguiríamos viendo los delfines, las rayas y las tortugas marinas que viven en la Bahía? Probablemente no”, cuestiona el investigador. 

Según el artículo 19 de la Ley Forestal (N. 7575) es posible construir en áreas protegidas si el Estado declara un proyecto de infraestructura como “proyecto de conveniencia nacional”.

Durante la entrevista con este medio Chaves dijo, sin profundizar, que sí es posible realizar el proyecto respetando las áreas de protección como la ACG. 

Existen técnicas para no dañar el ambiente y poder aprovechar las inversiones. Quienes argumentan que hay una contradicción fundamental entre la protección del medio ambiente y el desarrollo económico, están hablando de una falsa dicotomía más basada en ideología que en pericia técnica”, argumentó.

Blanco afirma que la ACG podría ir a litigar su conservación a cortes internacionales si el proyecto llegara a construirse en Bahía Santa Elena, pues es un sitio Patrimonio Natural de la Humanidad, declarado por la Unesco en el 2004. Sin embargo, dijo, no es un escenario ideal y podría manchar la “reputación verde” del país ante organismos internacionales.

“Por ser patrimonio, cualquier proyecto que se haga en el sitio, cerca del sitio o en las inmediaciones tiene que tener un respaldo formal y serio. Aquí se metería la Unesco y otros mecanismos internacionales. Creo que hay que pensar qué futuro queremos que tenga Costa Rica, si vale la pena lastimar la imagen del país”, recalca Blanco.

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