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Fotogalería: Siete mamás que moldean a Guanacaste

La Voz de Guanacaste busca día a día las historias de esas personas que hacen de la provincia un lugar mejor. Muchas de ellas son mujeres que, además de su rol de madre, salen todos los días a trabajar al bosque guanacasteco, a su taller o a las aulas. Por eso, este día de la madre queremos traer de vuelta las historias de las mamás que moldean la provincia.

  • Ariadne Díaz

Por décadas, la fertilización invitro (FIV) en Costa Rica fue ilegal. Los discursos éticos y religiosos iban y venían y la ley no se aprobaba. Mientras el país estaba entre debates y discusiones, muchas parejas como la de Ariadne se daban cuenta de que no podía procrear naturalmente. En esta nota les contamos cómo a pesar de los prejuicios y líos legales una nicoyana construyó una familia con una niña in vitro, un español y un padrino gay.

“El proceso es tan maravilloso, porque realmente te das cuenta que el que uno nazca es el milagro de la vida, no por una cuestión religiosa, pero es un milagro que nazca un bebé, pues de todas las posibilidades pegó uno y tal vez, esas cosas lo damos por hecho”. Foto: Arianna Crespo

 

  • Lorena Ruiz

En el 2018 les contamos las dificultades que tienen muchas familias para incluir a sus hijos con discapacidad en el sistema escolar debido un sinfín de razones, como las largas distancias que deben recorrer, y los bajos recursos económicos que tienen. En “¿Educación para todos?” recopilamos los testimonios de Lorena, Maricela, Victoria y Susana, cuatro mujeres que luchan por una mejor educación para sus hijos.

Lorena Ruiz considera que la educación que recibe Kahory Matarrita, su hija de siete años en la Escuela Serapio López en Nosara no es la mejor, pues las hojas de sus cuadernos llegan en blanco, sin tareas, sin dibujos, sin rayones que evidencien una jornada provechosa. Antes viajaba a la escuela de Nicoya para que Kahory estudiara, porque ahí recibía “clases de verdad”, pero el costo económico era tan alto que tuvieron que dejar de ir. Para compensar, junto con Selena, su hija de 11 años, trata de contribuir. Repasan el abecedario y hacen asocies. Foto: César Arroyo
  • Karen Arrieta

Poco más de la mitad de las madres de la provincia (53,71%) reportan ingresos que no superan los ¢110.000 ($196). Es decir, ni siquiera alcanza el más bajo permitido por el Ministerio de Trabajo. El dato se vuelve todavía más preocupante si agregamos que en la provincia cuatro de cada diez mujeres son jefas de hogar y casi todas las jefas (un 71% de ellas) se encargan del hogar sin tener una pareja que las respalde. En mamás que no amasan la masa, conversamos con Karen Arrieta y otras dos jóvenes madres que rompen estereotipos pese a vivir su maternidad sin una pareja.

Su rol más popular está en el Concejo Municipal de Nicoya, pero Karen Arrieta ha sobresalido en todos los roles no tradicionales que ha desempeñado. Fue estudiante de honor en el Tecnológico de Costa Rica (TEC), donde cursaba ingeniería en construcción. También se desempeñó como directora de la Unidad Técnica de Gestión Vial de la Municipalidad de Nandayure. A pocas materias de graduarse, quedó embarazada de Mariano. Eso no fue un obstáculo para ella, quien terminó de estudiar y siguió siendo madre y líder al mismo tiempo porque ambas palabras no son una contradicción. Foto: Eka Mora.
  • Leonor Ruiz

Esta santacruceña arrea 27 cabezas de ganado los fines de semana con la ayuda de su hijo, pero no siempre fue así. En “Ganadera novata, ganadera líder” compartimos la historia de Leonor Ruiz, una enfermera que cambió su trabajo en los pasillos del hospital por el campo y el ganado.

El suyo es un gremio al que llegó por medio de una cadena de casualidades, pero su finca es impecable: el alimento abunda, el ganado es robusto. Aunque muchos creerían que está inserta en un mundo de machistas, a ella eso la tiene sin cuidado; para arrear ganado solo se necesitan ganas, dice ella.
“Me eligieron (cuando fue presidenta de la Cámara de Ganaderos) porque les dije las verdades a mis compañeros”. Foto: David Bolaños
  • Isela Martínez

Isela provee el sustento económico de su familia. Sale de su casa en Heredia a las 5:00 a .m hacia el colegio donde trabaja en San José como profesora de estudios sociales, mientras su esposo Johnny cuida a sus dos hijos y hace tareas domésticas. En el fotoreportaje “A los dos nos toca” retratamos la dinámica de una familia guanacasteca que invirtió los roles de género tradicionales.

“A la hora que yo me tenga que venir a Guanacaste, lo hago”, dice Isela Martínez, quien desde hace 10 años viaja de Heredia a Nicoya para estar con su familia durante los fines de semana. La familia tuvo que dividirse cuando su hija Tania era muy pequeña y sufría ataques de asma de forma recurrente, razón por la cual su doctor les recomendó que lo mejor era mudarse a un clima más caliente. Foto: César Arroyo
  • Petrona Ríos

Petrona y su esposo criaron a sus hijos en medio de la densidad del bosque guanacasteco. En el mismo refugio del Área de Conservación Guanacaste donde ha trabajado durante los últimos 30 años, clasificando cientos de plantas y animales.  Esta notaria del bosque guanacasteco, nos contó de qué trata su labor como parataxónoma y por aquí se la compartimos de nuevo.

“Un día llegó a la casa un guardaparques, bajó de la montaña con una caja llena de insectos. Él me preguntó si a mí me interesaría entrar en un proyecto”. Le dijo que era un trabajo muy lindo, que había que caminar por la montaña recolectando insectos, y a ella le pareció que era el mejor trabajo. La entrenaron para observar el bosque, para identificar las plantas, animales, insectos y parásitos. Después de esa labor, ingresa los datos en una base de datos con todas sus características y le toma una fotografía. En un solo mes, pueden hacerle 1.500 fotos a muchas especies distintas. Foto: César Arroyo
  • Montserrat Dibango

Montserrat tiene la energía de quienes inician el día muy temprano. Usualmente se levanta a las 4:20 a. m., alista a sus dos hijos para la escuela y llega al taller a las 7 a. m. Junto a su equipo, confecciona ropa inspirada en la playa guanacasteca, que desfila por pasarelas nacionales e internacionales. En mayo esta diseñadora nos contó cómo se abrió paso en la moda nacional, y de qué manera le gustaría ayudar a surgir a las jóvenes guanacastecas.

“Yo creo mucho en el poder del universo, y si usted siente que no puede compartir es porque se está negando a la abundancia”, asegura Montserrat. La diseñadora y emprendedora samareña es la primera guanacasteca en exhibir su ropa en el Mercedes Benz Fashion Week, y una de las cinco marcas ticas en vestir Miss Costa Rica 2019. Foto: César Arroyo

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