COVID-19, Derechos Humanos

¿Hay menos casos de violencia doméstica durante la pandemia? Veamos más allá de los datos

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El lunes 30 de marzo en la conferencia de prensa diaria del Gobierno, la ministra de la Condición de la Mujer, Patricia Mora, aparecía por primera vez en ese espacio diciendo: “Esta crisis afecta de manera particular a las mujeres…”. Inmediatamente, comentarios machistas invadieron la transmisión en vivo en Facebook.

“Este virus no se basa en géneros”, “callate, callate que desesperas (sic)”, “apaguenle (sic) el micro por favor”, “está de más esa señora ahí”. Y así, decenas de reacciones.

La intervención de Mora concluiría con una respuesta que, sin contexto, le terminaría por dar la razón a quienes escribían que las autoridades estaban abordando un tema sin importancia. 

Un medio de comunicación preguntó si el Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu) reportaba un aumento en las denuncias por violencia doméstica desde que se presentó la emergencia. Mora contestó:  “El aumento ha sido hasta hoy [30 de marzo] muy leve. En el rastreo diario del número de denuncias, pidiendo auxilio por estar sufriendo una situación de violencia, no se nota”.

Pero, ¿son suficientes esas estadísticas que maneja el Inamu para concluir que la pandemia no ha provocado más violencia de género en el país?

La jefa regional Chorotega del Inamu, Mélida Carballo, asegura que no. Según ella, aunque no aumenten las denuncias, la institución tiene la premisa de que una mujer que está en su casa con el agresor, difícilmente puede contactar a la institución o denunciar. 

Es decir, la violencia física, sexual y/o sicológica puede estar ocurriendo, sin que la estadística lo refleje. 

A eso le llamamos los silencios de la violencia. No podemos decir que la violencia bajó sino que está contenida en los hogares”, agregó Carballo.

La jerarca del Inamu, Patricia Mora, es del mismo criterio y aunque no lo expresó así durante la conferencia, a través de un comunicado oficial aseguró: “Sabemos que, en condiciones de aislamiento y confinamiento, las mujeres pueden sufrir más violencia y tienen más dificultades para llamar y denunciar porque en algunos casos el agresor puede estar a su lado las 24 horas del día”.

La Oficina de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe también alertó en marzo pasado cómo en el contexto de la emergencia aumentan los riesgos de violencia doméstica contra las mujeres y las niñas debido al aumento de las tensiones en el hogar.

“Las personas sobrevivientes de violencia pueden enfrentar obstáculos adicionales para huir de situaciones violentas o para acceder a órdenes de protección y/o servicios esenciales que pueden salvar vidas, debido a factores como las restricciones de la circulación o la cuarentena”, advierte la organización en una publicación.

Pocos datos

A nivel nacional, las llamadas recibidas a la línea de emergencia del 911 por violencia intrafamiliar en proceso [que está ocurriendo en el momento] evidencian que el promedio de llamadas diario en enero fue de 317, en febrero de 316 y en marzo de 307. 

Si los datos se comparan con los reportados en 2019, durante el primer trimestre del presente año el promedio de llamadas diario aumentó en un 9%.

Además, al 11 de abril del 2020, el promedio de llamadas por día (322) ya había superado al de todo el mes de abril del 2019 (316).

Las estadísticas contemplan agresiones tanto a hombres como mujeres, sin embargo, la institución asegura que la mayoría de llamadas tiene a una mujer como víctima. 

Además, las estadísticas no mencionan las causas del aumento, por lo que tampoco podría afirmarse que un incremento en los casos responde únicamente a las medidas acatadas durante la emergencia del COVID-19, pero sí puede utilizarse como un elemento de análisis.

En Guanacaste, la cantidad de llamadas por violencia intrafamiliar también presenta un aumento leve. Mientras en marzo del 2019 la línea 911 reportaba 670 llamadas por ese incidente, en el mismo mes del 2020 el número ascendió a 692 (un aumento del 3%).

El 17 de ese mes (marzo), el país declaró estado de emergencia nacional e instó a que todos los trabajadores públicos y privados que pudieran trabajar desde sus casas, lo hicieran.

Si los datos se analizan por cantón, Liberia, Santa Cruz y Nicoya, son los que presentan la mayor cantidad de incidentes. 

Carballo calcula que un 60% de las mujeres que participan de los grupos de formación del Inamu en Guanacaste (unas 1.800 al año), dicen sufrir alguna situación de violencia.

Este medio también solicitó información a Fuerza Pública sobre cantidad de aprehensiones por violencia doméstica o agresión directa contra una mujer para los meses de enero, febrero, marzo y abril del 2020 y del 2019 en Guanacaste. Además, pedimos la cantidad de llamadas telefónicas recibidas por ese mismo motivo durante las mismas fechas. A la hora en que se publica esta información, la institución no había enviado los datos. 

Ayuda disponible

Carballo explicó, además, que la situación de violencia contra la mujer se agrava durante épocas de aislamiento o hasta en temporada de vacaciones escolares porque la libertad de tránsito es de lo primero que un agresor restringe en la persona agredida.

Es común que el agresor pregunte ¿usted dónde va? o también que insista en preguntar ¿a quién está llamando? por ejemplo”, dijo la especialista.

Por esa razón, la institución adecuó la forma en que imparten conocimiento a sus grupos de  formación humana de mujeres en la provincia y ahora se reúnen a través de WhastApp. Uno de los objetivos de las reuniones es identificar a mujeres que están en círculos de violencia y brindarles ayuda.

La institución maneja 27 grupos de 37 mujeres (unas 1.000 mujeres en total) que antes de la pandemia se reunían presencialmente cuatro horas, una vez a la semana.

En los grupos también se abordan temas sobre sociedad patriarcal, liderazgo y derechos humanos.

Carballo recordó que aún con la pandemia, las oficinas del Inamu en Liberia continúan operando de lunes a viernes de 8 a.m. a 4 p.m. y, además, todos los números de teléfono de la institución están redireccionados a los números de celular de las funcionarias para atender emergencias en todo momento. 

Si una mujer enfrenta una situación de violencia de alto riesgo debe llamar de forma inmediata al 911, la llamada es gratuita, confidencial y 24 horas los siete días de la semana. 

La directora del Sistema de Emergencias 911, Guiselle Mejía explicó que al entrar una llamada de violencia intrafamiliar al sistema, el operador manda el código a todas las instituciones interconectadas (11 en total, incluyendo Inamu, Fuerza Pública y Cruz Roja).

Si llega a ocurrir un delito o lesiones mayores como un femicidio, nuestra plataforma es fuente de informacion judicial, por eso es tan importante la denuncia”, comentó la directora.

 

 

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