General, Espiritualidad

La vida es un “hueco” multicolor

Siempre resulta difícil ver la vida con otros ojos o tener un mejor semblante cuando se pasa por un momento de crisis. Pero también nunca falta quien quiera darte aliento, brindarte un consejo o esté preocupado por la situación que se vive. A todo ello se suma un sentimiento de impotencia y a veces de enojo, no solo por no lograr salir de ese estado de ánimo, sinó también por la sensación de que los días se transforman en meses, y los meses en años ante las ganas de que el sentimiento de dolor, tristeza, amargura y/o enojo desaparezcan. Es como interminable.

Y entonces, surge la pregunta: ¿porqué a mi? Retumba en la cabeza una y otra vez tratando de ubicar los motivos que lo hacen merecedor de estar pasando por ese momento, ante esto es importante saber que la vida es como “un hueco” anudado uno tras de otro

Desde que se nace se cae en el primero. Imagínese, el ser humano vive en un inicio en ese ambiente acuoso y caliente, en el vientre de su procreadora, a una temperatura en algunos casos mayor a 36 grados centígrados y de forma brusca, se enfrenta a una sala de partos, con mucha luz y fría. Ese resulta ser un primer “hueco”, el primer momento difícil que todo ser humano enfrenta en los primeros momentos de su vida terrenal.

Se continúa avanzando en edad y por ende avanzando en pruebas, una tras otra se suman a la lista: que la etapa de dejar la casa para ingresar al kinder, la escuela o el colegio, la ruptura con el “primer amor”, la muerte de un ser querido, el primer o el último trabajo, el despecho por alguien que nos “rompió el corazón”, en fin, la lista sigue, tantas otras más crisis que hay de las cuáles algunos vivirán más que otros y, en algunos casos, con menos o más personas a su alrededor que le insten a seguir adelante.

Lo que sucede es que cuando se pasa por esos momentos de crisis, si se tienen conocidos, amigos y familiares, ellos en su afán de ayudar, aconsejaran y querrán que la persona en crisis supere su situación rápidamente, pero en esos momentos solo la persona deprimida sabrá cuando será el momento adecuado. Habrá que darle espacio y tiempo y en medida de lo posible aconsejarle buscar ayuda, nunca debemos menospreciar el nivel de dolor.

Ante un panorama como el anterior, donde se busca ayudar a la persona, puede que te digan que la crisis tiene un principio y un fin y que lograrás superarlo y ello puede parecerte mentiras, ya que como lo dije  el tiempo se hace lento. Puede que te sientas sin fuerzas y quizás hasta tengas la sensación de que pasa en cámara lenta, ello sumado a un dolor en el pecho y sensaciones de ahogo en la garganta. Son los síntomas del duelo, ese dolor que parece que no acabará nunca. Sin embargo, la verdad es que si logras seguir adelante, aunque sea llorando y gritando contra tu almohada, quiero decirte que pasará y verás un nuevo día en algún momento con otros ojos, con otro semblante,.

La buena noticia también es que habrás crecido y madurado más, serás más sabio o sabia, después de ésto que te pasó, estarás listo para seguir viviendo, pero… ¿sabes para qué también? para enfrentar otra prueba, porque la vida tiene muchos colores y el negro es la mezcla de todos, porque todo sigue adelante y cada prueba por la que pasas te hace ser más fuerte y más sabio..

Ahora bien, si sientes que ésta prueba es más dura que otras, no te sientas mal, otros excelentes deportistas también se han cansado durante una carrera y han necesitado del entrenador para superarla. Igual que el deportista, podría ser ésta una de las carreras en las que necesitas de un entrenador.

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