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Los hermanos guanacastecos de Silicon Valley

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Luis Carlos y Mario Chaves, vivieron los primeros años de su vida a 200 metros del parque de Liberia, se criaron en una familia típica liberiana de tíos ganaderos, y fueron al cole público en los años 70s. En ese momento, ni siquiera las universidades de Estados Unidos impartían carreras en informática o computación, pero hoy, los dos liberianos son dueños de una de las empresas tecnológicas más longevas de Costa Rica.

Para entender cómo lo lograron y cuál es su relación con la provincia, conversamos por videollamada con Mario, quien vive en San Francisco, California desde que tiene 16 años (ahora tiene 65), y con Luis Carlos (de 55 años), que estaba en su oficina en San José.

Mario cuenta que Avantica, nombre que lleva su compañía, es una composición de la palabra avant en francés (hacia adelante en español) y tica, por su origen en el país. “Hacia adelante en Costa Rica”, traduce.

Mario se fue en el 68, cuando era adolescente, con un tío suyo que trabajaba en la fuerza aérea de Estados Unidos, terminó el colegio y la universidad allá y buscó trabajo. Entre tanto, se trajo a Luis Carlos, su hermano menor por seis meses a vivir con él en California. “Después del high school yo me iba donde trabajaba mi hermano, en Hewlett Packard, y me ponía a jugar con computadoras”, cuenta Luis Carlos.

 

 

Unos años más tarde, Mario creó el famoso programa Harvard Graphics para hacer presentaciones de negocios, que llegó a facturarle más de $100 millones al año a la compañía para la que él trabajaba.

Ese episodio, que hoy él y su hermano recuerdan con orgullo, lo hizo probar el “veneno” de emprender y ser exitoso. Mario no pudo quedarse quieto. A inicios de los 90s, encontró una oportunidad de negocio para venderle servicios en tecnología a otras empresas de Estados Unidos. “Él iba a ir a buscar talento a la India y yo le dije: venite para acá. Saqué vacaciones del trabajo para analizarlo y a los dos días le dije: esto es facilísimo, no te vayás para la India, hagámoslo en Costa Rica”, cuenta Luis Carlos, quien en ese momento trabajaba para un banco en el país.

Avantica nació con cuatro personas en San José, ofreciendo soluciones para empresas en Estados Unidos. Mario seguía trabajando para una empresa en Estados Unidos mientras Luis Carlos continuaba con el proyecto desde Costa Rica y al mismo tiempo trabajaba en el banco. De a pocos fueron ganando clientes. Luis Carlos se aburrió del banco y renunció y años después le dijo a su hermano: “¿No creés que ya es hora de que te dediqués a la compañía?” Hoy, la empresa ha desarrollado más de 1.800 proyectos desde sus oficinas de Liberia, San Carlos, San José, Perú y Bolivia. Entre todos los países, suman más de 800 empleados.

Sus productos los venden en todo Estados Unidos y tienen oficinas en Nueva York y Silicon Valley, en San Francisco, la capital de la innovación. Allí compiten y hacen negocios con grandes emporios tecnológicos como Google y Facebook en un ambiente que Luis Carlos califica como altamente competitivo y en el que hay que tener una calidad altísima para poder sobrevivir.

No todos los años han sido sencillos pero ellos creen que la cautela con la que han ido creciendo les dio la estabilidad de la que hoy gozan en la región y en el sector. El año pasado, el periódico de negocios El Financiero premió a Mario como empresario del año en la categoría de trayectoria. “El camino recorrido por Avantica Technologies en 25 años está marcado por distintos hitos y especialmente por la asimilación constante de los cambios en la industria”, indicó el medio.

“Un factor clave es que desde un inicio la empresa fue muy conservadora financieramente. Muchas empresas empiezan a disparar gastos y hacer cosas que no tienen tanto sentido. Nosotros preferimos ser muy conservadores y manejar la empresa de una manera muy responsable”, cuenta Mario.

El potencial de Guanacaste

Avantica abrió sus oficinas en Liberia en el 2012 para expandir sus operaciones habituales. Ya para ese momento tenían sedes en Perú y en San Carlos.

Hay algo en Guanacaste que los hermanos Luis Carlos y Mario Chaves vieron antes que muchos otros: un futuro que le promete estabilidad a su negocio tecnológico. Los empresarios anotan tres factores de éxito: el arraigo de la gente con su tierra y su familia, el esfuerzo redoblado que le ponen los guanacastecos a todo y un elemento más: ¿quién no quiere vivir cerca de la playa?

“Si ofrecemos empleo de calidad para estas personas, va a haber mucha gente motivada a estudiar estas carreras para quedarse en la región”, dice Mario.

Como son cautelosos, evitan lanzar frases prometedoras sobre el futuro de la provincia, pero tienen buenas expectativas. Luis Carlos dice que los guanacastecos suelen estar en desventaja con los capitalinos porque no tienen acceso a la misma calidad de la educación, pero que su esfuerzo lo compensa. ”Nos han demostrado con creces que están dispuestos a trabajar más duro para llegar más alto”, dice Luis Carlos.

Por ahora, se dan el lujo de escoger a los mejores graduados de la UCR, la UNA e Invenio en la provincia. Con esta última universidad hicieron mancuerna desde el principio y muchos de sus estudiantes han realizado en Avantica su práctica profesional, asegura Luis Carlos.

Sin embargo, los hermanos Chaves creen que el encadenamiento con las universidades es prácticamente el único que pueden generar por el momento en la región, aunque ven que la “masa crítica” (el talento, los recursos humanos) de Guanacaste está creciendo y ofrece un buen panorama para que otras empresas de tecnología extiendan sus operaciones aquí.

“Y que las compañías se instalen localmente, que inviertan en la zona. No se vale robarse el talento de la zona y traérselo para el Valle Central”, alega Luis Carlos desde su oficina en San José. “Que los muchachos puedan ir en su bicicleta al trabajo, llevar su almuerzo de la casa y no tener que venir a meterse una hora en presas para llegar a su trabajo en San José”, agrega el empresario.

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