Medio Ambiente

Los peces metálicos que limpian a playa Potrero de las botellas plásticas

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Tres estructuras metálicas en forma de pez son parte del paisaje de playa Potrero en el cantón de Santa Cruz, Guanacaste. Su función: servir de “basureros” para todo tipo de botellas de plástico.

La asada de Surfside, de la comunidad de Potrero, pretende crear “blocks” de botellas de plástico para hacer edificaciones. Además, con las tapas de esas botellas, quieren confeccionar pasarelas para que personas con discapacidad puedan llegar hasta el mar. Sobre todo quienes usan sillas de ruedas. 

Las estructuras, hechas de varilla y pintadas con colores llamativos, se instalaron en tres puntos estratégicos de acceso a la playa desde la primera semana de noviembre. Uno se ubica frente al restaurante Pleamar, otro está cerca del hotel Bahía del Sol y el último al final de la calle “Piña”.  Se pueden identificar porque llevan un rótulo con la leyenda: “Programa de Reciclaje. Solo botellas plásticas”.

La idea es parte del programa de gestión ambiental de la asada.

Ni una botella más en el mar

Cada semana importante de vacaciones en el país, la playa de Potrero queda inundada de botellas, dice la presidenta de la asada, Lourdes Valverde. “Son cientos las que quedan tendidas en la arena”, aseguró.

Esa fue la principal motivación para que ella, junto con el resto del equipo de la asada, pensaran en una solución que tuviera un impacto positivo para la playa y la comunidad. 

Cuando buscaban ideas encontraron una noticia en la prensa mexicana que relataba cómo se estaban instalando contenedores gigantes en forma de pez en las principales playas de México. Eso les sirvió de inspiración. 

En México estos pescados fueron hechos con malla, entonces nosotros los pensamos con varilla para que fueran más duraderos”, comentó Valverde. 

Agregó que la idea tomó todavía más fuerza cuando identificaron que las personas dedicadas a la recolección de artículos de reciclaje no priorizan el plástico porque les pagan muy poco por ello en los centros de acopio y/o reciclaje, lo que provoca que tampoco sea prioridad levantar las botellas de la calles o la playa. 

Así lucen los eco bloques que servirán para la construcción de un salón de reuniones.

Varios usuarios de la asada se enteraron de la idea y donaron el primero de los tres peces con los que cuenta la organización. Ya con ese pez como modelo, utilizaron presupuesto de la entidad para elaborar los otros dos.

Valverde cuenta que cada estructura tiene un costo de elaboración cercano a los ¢160.000 y que para poder seguir llenando la playa de más peces, están buscando empresas u otras organizaciones que quieran “adoptar” uno.

Tenemos la oferta de adopción de cuatro peces. Cualquier empresa o persona puede comprarle a la asada un pez que tendrá una leyenda que identifique que ellos lo donaron, y ponerlo en su establecimiento o en la playa. Las botellas que se recolectan serán de uso nuestro”, agregó la presidenta. 

Metas claras

La asada tiene la meta de recolectar 18.000 botellas de plástico, donde cada una servirá como un block para la construcción de un salón de reuniones de la entidad. Es decir, en lugar de paredes de concreto, el recinto tendrá  botellas rellenas de arena selladas con un tapón de concreto.

Según un diseño elaborado por un ingeniero y un arquitecto, el salón será un espacio de 60 metros cuadrados. Toda la estructura estará hecha de botellas, excepto las columnas que le darán soporte al edificio.

A futuro, la asada pretende construir otras estructuras para las áreas comunes de la comunidad, como bancas y mesas al lado de la playa. Por eso, los peces continuarán en la playa. 

A mi me gustaría, una vez construido el salón, dejar una de las paredes con una parte sin relleno para que la gente pueda observar de qué está hecho”, dijo Valverde entusiasmada.

Más allá de las botellas, la asada también pretende reutilizar las tapas plásticas para confeccionar pasarelas para que las personas con discapacidad puedan llegar al mar. La primera estaría lista a finales de enero del 2020.

A nivel nacional existen otros proyectos ticos como “Dona Tapa” y “Primera playa inclusiva del país” que también tienen la meta de crear playas accesibles: Jacó en el Pacífico y Cahuita en el Caribe, respectivamente. Lo hicieron con pasarelas hechas de madera plástica, que se obtiene al reciclar y procesar tapas plásticas. Misma técnica que pretende utilizar la asada. 

En el caso de “Dona Tapa” y “Primera playa inclusiva del país”, los proyectos habilitaron cientos de puntos de recolección gracias a alianzas con diferentes instituciones, organizaciones y empresas, que al darse cuenta de las iniciativas, han ido contactándolos para sumarse. Otros recolectan por su propia cuenta las tapas y luego se acercan a alguna de las organizaciones para aportar.

La Asada de Surfside asegura que la elaboración tanto de los blocks como de las pasarelas estará a cargo de al menos dos familias de la zona a las que les pagan por ello, por lo que el proyecto también pretende ser un beneficio directo a la comunidad. 

 

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