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Mayoría de munis de Guanacaste duda reabrir parques, ¿qué argumentos dan?

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La mayoría de municipalidades de Guanacaste cumplen con los requisitos para la reapertura de parques. De todas, solo Bagaces lo ha hecho. 

Dos localidades más, Tilarán, Cañas y Nicoya, planean abrir estos espacios a sus habitantes el próximo 1 de noviembre. 

Los demás gobiernos locales dudan hacerlo argumentando dos razones: que representan un foco de contagio y que los municipios carecen de los recursos necesarios para monitorear el cumplimiento de medidas de prevención del COVID-19, como el distanciamiento entre los visitantes.

“He visto gente sin protección cerca del parque y la situación de Liberia nos está golpeando”, dice el alcalde de ese cantón, Luis Gerardo Castañeda, contundente en su decisión de que los sitios públicos permanezcan cerrados. 

“Ahorita pensar en la apertura de parques no es una prioridad. Sí lo es tener un control directo con las familias que tienen covid y disminuir la cantidad de contagios que se vienen dando”, asegura el encargado de prensa de la Municipalidad de Santa Cruz, Francisco Mairena. 

El alcalde cruceño, Alonso Alán Corea, por el contrario, había dicho a La Voz que el Comité Municipal de Emergencias (CME) consideraba habilitar pronto los parques y áreas deportivas. Sin embargo, sus planes quedarán pospuestos porque el martes 20 de octubre La Cruz pasó a alerta naranja. 

Un tema de salud mental 

Para el alcalde de Cañas, Luis Fernando Mendoza, la reapertura del parque central del cantón a partir del 1 de noviembre es una medida en beneficio de la salud mental de los habitantes.

Hemos tenido personas solicitando la apertura sobre todo por el nivel de estrés que tiene la ciudadanía, y los parques representan espacios públicos de relajamiento y esparcimiento”, dice Mendoza.

Con él coincide la epidemióloga y exviceministra de Salud, Ana Morice, quien enfatiza en la necesidad de que los municipios los abran sobre todo para los niños que pasan en sus casas y que no todos tienen los medios económicos de recrearse en otros espacios.

“Sabemos que esta pandemia ha afectado mucho el estado emocional de toda la población y de los niños. Abrir los parques es una oportunidad de que las familias puedan ir en burbujas a pasar un rato agradable, llevar algunas cosas para jugar y hacer un poquito de ejercicio”, considera Morice. 

La Municipalidad de Bagaces reabrió el parque a mediados de este octubre. El quiosco, las mesas de tablero y el playground permanecen cerrados. La fotografía muestra cómo era un día normal en el parque central en marzo del 2019, un año antes de que Costa Rica registrara su primer caso de COVID-19. Foto: César Arroyo Castro

¿Un riesgo epidemiológico? 

Las autoridades del país han priorizado la apertura de espacios cerrados como restaurantes y bares bajo el razonamiento de que son lugares que generan una reactivación económica. 

“A la hora de distribuir la supervisión de parte de las municipalidades, junto con la policía nacional y junto con otros actores, se le está dando prioridad a actividades que generen empleos”, dijo la ministra de economía, Victoria Hernández, en la conferencia del 5 de octubre. 

Sin embargo, para la médica, Ana Morice, “desde el punto de vista epidemiológico tiene todo el sentido abrir los parques”, tomando en cuenta que son espacios al aire libre y lo suficientemente amplios para guardar la distancia.

Es un debate amplio. En el mundo, los expertos se preguntan por qué los gobiernos priorizan la apertura de espacios cerrados como bares antes de las actividades al aire libre. Y algunas solicitudes colectivas en otros países reclaman que, al mantener los parques clausurados, impulsan a las personas a recrearse en espacios cerrados con mayor riesgo de contagio.

“El exterior es mejor que el interior, debido a la dilución”, dijo al medio español El País la científica Kimberly Prather de la Universidad de California, en Estados Unidos.

Los bares son actividades de mayor riesgo: hablar en voz alta, sin máscaras, mientras se bebe o come, mala ventilación, sentarse uno cerca del otro… Todo conduce a la acumulación de aerosoles”, explicó. 

Un grupo de académicos de la Universidad de Los Andes, en Colombia, publicó un artículo en el que analizan el riesgo de contagio en espacios públicos. En el documento, mencionan un estudio en China en el que se analizaron 1.245 contagios de COVID-19 en 318 focos [sitios con brotes]. “Solo dos de los casos, en uno de los focos, la transmisión ocurrió en espacios abiertos”, concluyeron los investigadores. 

Para la exministra Morice, eso sí, es necesario establecer protocolos y monitorear que se apliquen. Ahí surge el dilema de las municipalidades. 

Inseguros en los pasos 

“Somos 40 funcionarios, no tenemos policías para vigilar el cumplimiento de protocolos. Habría que estar desinfectando las superficies”, dice el alcalde de Hojancha, Eduardo Pineda. “Podríamos generar un problema [de contagios]“, agrega como justificación de por qué el cantón mantendrá el parque cerrado. 

Como él, la mayoría de jerarcas alegan que no pueden vigilar el cumplimiento de protocolos y que tendrían que implementar medidas extremas de desinfección. 

Para el alcalde de Tilarán, Juan Pablo Barquero, hay un problema mayor: los lineamientos de Salud son “muy generales, no específicos para cada espacio público”, dijo. Según Barquero, el Ministerio de Salud aseguró que les enviaría un lineamiento de las medidas que deben tomar en la apertura de parques. 

Esperamos esos lineamientos esta semana con el fin de no ser omisos en algún tema para que el día de mañana no pase alguna situación de que las municipalidades pudieron haber sido omisas en algún aspecto técnico”, agregó. 

Barquero sí dejó claro que con o sin recomendaciones del Ministerio de Salud, la apertura del parque se mantiene para el 1 de noviembre. “Pondremos lavamanos y rotulación”, comentó. 

La Voz consultó al Ministerio de Salud si está construyendo un protocolo sobre medidas en parques, pero al cierre de esta edición no ha habido respuesta. 

Otras municipalidades se las han ingeniado para establecer sus propios protocolos, atendiendo a la indicación de los gobiernos locales son los encargados. 

“La muni adquirió un hidrolavado móvil para trasladarlo a diferentes espacios públicos para hacer desinfección con jabón y cloro”, explicó a La Voz el gestor ambiental de la Municipalidad de Bagaces, Vernon Rodríguez. “Es el medio que utilizaríamos para hacer limpieza de los espacios públicos”, agregó. 

El parque de Nicoya permanece cerrado desde marzo del 2020, cuando el Ministerio de Salud solicitó a los gobiernos locales cerrar los sitios públicos para evitar la visita de sus habitantes. Foto: César Arroyo Castro

Bagaces, además, mantiene clausurados los juegos infantiles de niños, el kiosco y las mesas de tablero. Rodríguez aseguró que aún deben “agregar potenciales rotulaciones” sobre las medidas sugeridas. 

En Cañas, el municipio agilizará la apertura el próximo 1 de noviembre aprovechando que tienen un encargado de aseo del parque. Según el alcalde, Luis Fernando Mendoza, él será quien vigile el cumplimiento de las medidas de distanciamiento y no aglomeraciones, así como el lavado de manos en los dos lavabos que instalaron. 

Para la epidemióloga, Ana Morice, hay recomendaciones necesarias para la apertura de parques.

«Es importante garantizar el abastecimiento de agua, jabón y alcohol para que la gente pueda estarse lavando las manos. Que las personas usen mascarilla en lo posible, y que mantengan el distanciamiento entre burbujas”.

No es tan difícil”, agregó Morice. “Todo requiere esfuerzos y recursos pero es fundamental para la población abrir estos espacios”

El grupo de académicos de la Universidad de Los Andes considera que incentivar las actividades al aire, e indicar cómo hacerlas de forma segura, puede reducir los contagios. “Es posible que se disminuyan las aglomeraciones clandestinas en espacios cerrados que sabemos están ocurriendo, disminuyendo así los contagios”, finalizaron. 

Un repaso 

Por recomendación del Ministerio de Salud, los gobiernos locales cerraron los parques y sitios públicos el 19 de marzo de 2020. 13 días después del primer caso de COVID-19 en el país, la institución de salud aseguró que muchas personas continuaban asistiendo a esos espacios, por lo que los gobiernos pusieron cintas amarillas y  removieron los juegos infantiles y las charlas por las tardes. 

Sin embargo, desde el 15 de setiembre, las municipalidades pueden reabrir los parques y espacios públicos si sus cantones están en alerta amarilla y si los comités locales de emergencia tienen en marcha un plan de prevención del COVID-19. Los playgrounds, eso sí, deben permanecer cerrados.

En este momento, todos los cantones -con excepción de La Cruz- cumplen con ambos requisitos, según aseveraciones de jerarcas y funcionarios de CME a La Voz de Guanacaste. Los alcaldes de Nicoya y Nandayure no contestaron llamadas ni mensajes de este medio. 

 

*Nota de la redactora: Esta nota fue actualizada el viernes 23 de octubre a las 11:25 a. m., luego de que la Municipalidad de Nicoya anunciara en sus redes que valoran la apertura del parque. 

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