En Cañas, muchas mujeres sostienen y dinamizan los procesos comunitarios que mantienen viva la cultura del cantón. Desde hace tres años, Cañas ProCultural impulsa gestiones, mapeos y actividades culturales mediante la colaboración artística para fortalecer la identidad local.
Y, en una casa de barrio, cinco integrantes de Las Mascareras de Cañas, moldean y pintan las máscaras tradicionales que por generaciones han dado rostro al cantón.
Pese a la falta de un apoyo estable, estas iniciativas mantienen un legado cultural, y hoy ellas exigen mayor reconocimiento institucional y una voz real en las decisiones locales sobre el rumbo de la cultura en el cantón, por ejemplo en las mesas donde se definen presupuestos, se aprueban proyectos y se decide el rumbo de la política cultural local.
El liderazgo femenino no es totalmente influyente en la comunidad, aunque muchas de las luchas comunitarias son lideradas mayormente por las mujeres”, cree Sheyla Santana, cofundadora de Cañas ProCultural.
Para ambas agrupaciones, las limitaciones son la constante: falta de presupuesto, la ausencia de un apoyo de parte de instituciones del Estado y la poca articulación entre las organizaciones del cantón.
Todo esto deriva en un problema mayor: el liderazgo cultural femenino sostiene la mayoría de los procesos, pero pocas veces forma parte de las decisiones locales estando ausente en las mesas donde se definen presupuestos, se aprueban proyectos y se decide el rumbo de la política cultural local.
Las Mascareras de Cañas es un grupo conformado por cinco mujeres que desde el 2023 han estado trabajando en la creación de mascaradas tradicionales, mediante la realización de talleres en comunidades de Cañas.
Cañas ProCultural se ha dedicado a investigar, gestionar espacios culturales y control político, además de reunir trabajadores de la cultura. Este grupo se conformó en el año 2022, y desde entonces ha logrado participar en producciones para festivales, gestiones culturales y mapeo sociocultural de un directorio de artistas y trabajadores de la cultura del cantón.
Según Las Mascareras de Cañas, ellas han gestionado oportunidades para ser tomadas en cuenta y participar en actividades del cantón. El grupo afirma haber solicitado acompañamiento y apoyo por medio de una carta dirigida a la municipalidad, para por ejemplo colaborar en ferias o celebraciones del cantón y establecer una comunicación efectiva entre el gobierno local, asegura Alondra Arias Barberena.
Sin embargo, las integrantes señalan que muchas veces no reciben respuesta de la Municipalidad de Cañas o no son tomadas en cuenta para actividades del cantón, lo que consideran que limita su crecimiento y visibilidad.
Para que sea más influyente siento que se necesita más que todo apoyo y que brinden más acompañamiento para que la mujer pueda salir adelante”, dice Ihonancy Briceño Álvarez, integrante de Las Mascareras.
Para Alonso Achío Rodríguez, funcionario de Gestión Social de la Municipalidad de Cañas, uno de los principales obstáculos para fortalecer la cultura local es la falta de estructura dentro de la muni. Un claro ejemplo de ello es que no existe una oficina de gestión cultural en Cañas.
El funcionario sostiene que la ausencia de personal especializado tiene consecuencias directas sobre quienes sostienen las tradiciones del cantón.
Si hubiera un gestor cultural, ellas no estuvieran de lado”, agrega Achío.
Achío manifiesta que, desde el Área de Gestión Social, brindan acompañamiento a mujeres líderes, sobre todo a las emprendedoras, pero no con un eje específico para lo cultural.

Sheyla Santana, una de las lideresas encargada del grupo Cañas ProCultural.Foto: Rubén F. Román García
Preservar la riqueza cultural
“Estamos haciendo esto por amor porque nos reunimos todos los días en las tardes a construir máscaras porque no queremos que se pierda la cultura, que hay que enseñarles a los niños que las tradiciones tienen que seguir”, expresa Floribeth Mora Jiménez, integrante de Las Mascareras de Cañas. La agrupación ha impartido talleres de creación de mascaradas dirigidos a la población infantil del cantón.
Ese mismo compromiso es el que mantiene Cañas ProCultural. Según su cofundadora, Sheyla Santana, su labor no remunerada la hacen por “necesidad y supervivencia”. No de ellas. Se refiere a la necesidad y supervivencia de espacios de desarrollo artístico y cultural. “Para subsistir tenemos que crearlos”, dice firme Sheyla Santana.
Y ese compromiso es palpable desde el ámbito institucional. La Gestora Sociocultural en Guanacaste, Nayubel Montero Jiménez, asegura que son las mujeres quienes más se involucran en los grupos de promoción sociocultural.
Gran parte de la población que trabajamos es con organizaciones, que están lideradas por mujeres”, cuenta y añade que la articulación y el acompañamiento son claves, pero requieren cambios en las políticas del gobierno local y central.
Nayubel explica que el fortalecimiento del liderazgo cultural femenino requiere no solo ocupar espacios, sino hacerlo acompañadas de personas y organizaciones que entiendan sus luchas y sepan cuándo apoyar, sin crear una división. “Hay que ir ganando espacios, pero también hay que ir teniendo aliados que puedan comprender estas luchas”.
De acuerdo con el informe Igualdad de Género: Patrimonio y Creatividad de la UNESCO, las mujeres siguen enfrentando brechas significativas para acceder a espacios de decisión dentro del sector cultural. Como señaló la entonces directora general de la organización, Irina Bokova: “Debemos trabajar más a fin de aprovechar la cultura para el empoderamiento de las mujeres”.
Montero explica que es crucial reconocer el aporte y la puesta en valor a nivel social de esos trabajos que hacen las mujeres en las comunidades y “entender que sin esas mujeres dedicando la dinámica no funciona.”
Para que este liderazgo tenga una influencia positiva en la comunidad, primero tiene que haber un cambio en una reforma del Código Municipal”, dijo Sheyla Santana, de Cañas ProCultural. Afirma que en ningún artículo del Código Municipal se establecen leyes concretas sobre cultura.
“El único artículo que menciona algo es el artículo 4 dónde solo hace referencia directa a la formación musical y aún así tampoco lo vemos respetado en la práctica.”, agrega Santana.
Mientras la cultura de Cañas continúa viva gracias al esfuerzo comunitario, las mujeres que la sostienen reclaman algo más que reconocimiento simbólico: dejar de estar solo detrás de los procesos y ocupar, por fin, un lugar en las decisiones que definen el camino cultural del cantón.
Las máscaras, los talleres y los procesos comunitarios existen porque ellas continúan sosteniéndolos. En ese mismo impulso nace su mayor reclamo: que su trabajo, y no solo su presencia, tenga incidencia real en lo que viene. Su desafío ahora es convertir ese esfuerzo en una fuerza que guíe el futuro cultural del cantón.
Este reportaje se realizó dentro del programa “Periodismo en tiempos de polarización” del Fondo para el Periodismo de Soluciones en Latinoamérica, una iniciativa público-privada de El Colectivo 506 y la Fundación SOMOS, y gracias al apoyo del Fondo Canadá para Iniciativas Locales. El Fondo Canadá para Iniciativas Locales —administrado por la Embajada de Canadá— financia proyectos de pequeña escala y de alto impacto dirigidos al empoderamiento de las comunidades y poblaciones vulnerables, y la promoción de los derechos humanos para todas las personas.
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