Regional, Derechos Humanos

Tres datos que muestran el aporte de migrantes nicaragüenses al crecimiento de Guanacaste

This post is also available in: English

Lo más probable es que hayás escuchado esta frase en la calle, en el bus o incluso entre tus familiares: “Los nicas nos roban el trabajo y los atienden de gratis en la Caja”.

Y quizás también te hayan dicho lo opuesto a eso, que la contribución de las personas migrantes y refugiadas a la economía es muy necesaria porque son quienes hacen las tareas que los ticos no queremos hacer. ¿Qué tan verificables son estas dos afirmaciones? ¿Y cuán ciertas son para Guanacaste?

La Voz realizó un análisis* con base en la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) de los últimos seis años, consultó a especialistas en migración y economía, y encontró al menos media docena de estudios que ofrecen muchos matices sobre estos mitos. La realidad es mucho más compleja que cualquiera de esas afirmaciones.

En nuestro análisis, estos son los tres datos más relevantes que encontramos:

  1. Es falso que las personas nicaragüenses reciban más atención en salud de manera gratuita que las costarricenses. En la práctica, el porcentaje de ticos que tienen seguros por el Estado es más alto. Además, cada vez más nicaragüenses se suman al régimen contributivo de la Caja.
  2. Tampoco es cierto que vengan a “robar empleo” a las y los ticos. Lo que sucede generalmente es un complemento. Por ejemplo, varios estudios muestran que el hecho de que las mujeres nicaragüenses ejerzan labores de cuido y limpieza ha permitido que otras mujeres costarricenses y de mayor nivel educativo puedan acceder al mercado laboral.
  3. Y en cuanto al costo de estas personas para el Estado, los estudios muestran que en realidad su contribución al Producto Interno Bruto (PIB) es más alta que los beneficios sociales que reciben, incluso en la población que más ayuda del gobierno recibe.

Cada vez más nicaragüenses contribuyen a la CCSS

Lo primero que salen a desmentir quienes conocen los datos es que, contrario a la creencia popular, es falso que las personas nicaragüenses les atienden gratuitamente en la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS). La atención sin costo solo se le brinda a mujeres embarazadas y a niños y niñas.

Tampoco es cierto que el Estado le cueste caro asegurar a personas migrantes. Un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI) con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados (Acnur) mostró que entre el 2017 y el 2021, las personas nacidas en el extranjero generaron más ingresos para el Estado (a través de cuotas a la seguridad social e impuestos) de lo que costó brindarles servicios como salud, educación y ayudas sociales. Incluso quienes tienen mayor dependencia de programas sociales tuvieron un aporte fiscal positivo, aunque menor por la alta informalidad.

Silvio Rizo es migrante nicaragüense, trabaja en el Hospital México y está dedicado al tratamiento de personas con cáncer.Foto: César Arroyo Castro

Otro mito es que se les den más facilidades para acceder a los servicios de la Caja, y que más personas extranjeras estén aseguradas por el Estado. Los datos muestran lo contrario, tanto en Guanacaste como en Costa Rica en general.

Si bien hay una tendencia al aumento de la cantidad de personas pensionadas por el Estado, tanto en costarricenses como en nicaragüenses, la brecha sigue siendo evidente entre ambos grupos. En estos casos se utilizan porcentajes para poder observar el peso relativo de cada persona dentro de su misma población.

Además, el análisis muestra que cada vez más personas nicaragüenses se aseguran por el régimen contributivo. Es decir, año con año hay un mayor porcentaje de nicaragüenses que le pagan a la Caja un porcentaje de sus ingresos para poder usar sus servicios de salud.

Como se puede ver en el gráfico, el aseguramiento contributivo es incluso mayor entre personas nicaragüenses que entre costarricenses, pero en términos generales es de por lo menos el 40%. En este caso usamos los datos nacionales, pues para la región Chorotega no son tan confiables, aunque sí muestran la misma tendencia creciente.

“En ocasiones hay una narrativa de que hay competencia desleal porque es más barato contratar a personas sin aseguramiento. El hecho de observar que esta población migrante tiene un porcentaje relativamente similar a costarricenses es una buena noticia, aunque quisiéramos que ambos, tanto costarricenses como nicaragüenses, tuvieran un aseguramiento mayor”, explicó Valeria Lentini, economista de Acnur.

Estos cálculos también se comprueban en el libro que el director del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica (UCR), Koen Voorend, publicó en el 2019. La tesis del libro es que la contribución de la migración al sistema de salud público del país es indispensable.

La Caja lo necesita y el sistema de salud general en Costa Rica lo necesita”, dijo Voorend en entrevista con La Voz.

La tasa de fertilidad bajó mucho (en Costa Rica), la gente acá no tiene muchos hijos y cada vez se hace más vieja la sociedad. En el momento en que mucha gente se pensione y ya no contribuya, la migración puede resolver en buena parte ese problema”.

Voorend también puntualizó que existen muchas trabas para asegurarse. “Al mecanismo de seguro familiar, que representa el 40% de todas las personas ticas que están aseguradas, tienen mucho menos acceso las personas nicaragüenses”, dijo. Este es el seguro que le permite a una persona en Costa Rica asegurar a sus familiares. La legislación cambió en el 2009 y desde entonces los nicaragüenses solo pueden tener dependientes que estén con condición migratoria regular.

Norteños es uno de los cinco equipos de béisbol, conformados en su mayoría por nicaragüenses, que disputan la Liga Amateur de Baseball en Nosara. Foto: César Arroyo Castro

Es un beneficio redondo. Uno de los requisitos que pide Migración para regularizar a una persona migrante es justamente estar inscrita en el sistema de salud. Y “la regularización te da el derecho a existir”, dice la investigadora Sileny Mena, del Instituto Estudios de la Mujer, de la Universidad Nacional (UNA). “Es la puerta de entrada a una educación, a acceder a mejores trabajos, a tener información y tomar mejores decisiones”.

Hay una mayor probabilidad y un acceso pleno a derechos de parte de la persona, pero también le genera la posibilidad de contribuir a los sistemas solidarios del país”, explicó también Irving Pérez, oficial de relaciones externas de Acnur en Costa Rica.

El aporte indispensable de las nicas migrantes

Los estudios sugieren que las personas nicaragüenses llegan a complementar el mercado laboral y no a saturarlo, aunque sí es cierto que en los estratos con menor nivel educativo, puede haber una ligera competencia entre ambos grupos.

El ejemplo más claro de esa complementariedad es el de las mujeres migrantes cuyo apoyo doméstico ha permitido que las costarricenses más calificadas se inserten en el mercado laboral. Así lo mostró el estudio de BID, FMI y Acnur.

Las mujeres costarricenses con mayor formación y las mujeres nicaragüenses con menos calificación se complementan en ingresos y empleo”, indica el estudio.

Sin embargo, esto no necesariamente es positivo para las mujeres nicaragüenses.

Un estudio del Instituto de Investigaciones Económicas (IICE) de la UCR, también mostró que los salarios reales por hora son más bajos para nicaragüenses que para costarricenses, con brechas aún más marcadas para las mujeres. Por ejemplo, las nicaragüenses ganaron ¢90,2 colones por cada ¢100 que ganaron las costarricenses en el último trimestre del 2023.

En buena medida es porque tienen menos opciones. “Los hombres (nicaragüenses) pueden trabajar en seguridad, en transporte. Hay más opciones. Sin embargo en las mujeres es cuido y hogares. La mayoría son mal pagadas, no están aseguradas y están dentro de un espacio privado donde muchas sufren violencia laboral y sexual”, aseguró Mena, autora de un estudio que analiza la experiencia de hombres y mujeres migrantes.

Además, aunque la tendencia a asegurarse también va en aumento, son las que quedan de últimas en la cadena de aseguramiento, explicó Mena. Otro reto es que, al sostener labores de cuido propias y ajenas, no logran acceder a la educación formal. El dato del IICE indica que las labores de cuido explican por qué el 34% de mujeres nicaragüenses no estudian.

Le preguntamos a Voorend por qué esas labores están tan invisibilizadas. “Esa contribución económica del cuido y el tiempo del trabajo doméstico no remunerado ni siquiera está en las cuentas nacionales del PIB. Es algo a lo que le damos relativamente poca importancia”, explicó él.

Más allá de los números 

Si usted le da gracias a dios por su desayuno, también dele gracias a dios a una persona migrante”, dice Voorend, el director del Instituto de Investigaciones Sociales de la UCR. “Tanto los huevos como el arroz, el azúcar, el café… todo lo que compone el desayuno tico, pasa por manos migrantes en buena medida”.

En Guanacaste, al trabajo en el campo habría que sumarle la infraestructura y el servicio en hoteles, alojamiento y viviendas, donde se ha concentrado en los últimos cinco años la labor de personas nicaragüenses, según el análisis de La Voz.

Al menos tres estudios muestran que las personas nicaragüenses tienen un aporte mayor al PIB que lo que se invierte en darles asistencia social. El estudio del BID, FMI y Acnur mostró que entre el 2017 y el 2021 ese aporte fue de al menos un 6,5% al PIB. Otros estudios reportan el aporte de migrantes y refugiados entre el 9 y el 12% tomando en cuenta el valor agregado de los sectores en los que trabajan.

Teresa Gutiérrez, nicaragüense, trabaja como profesora de preescolar en esta aula de la escuela de barrio San Martín, y también en Quebrada Honda, ambas en el cantón de Nicoya. Foto: César Arroyo Castro

Como en algunos países desarrollados, a Costa Rica también le beneficia en gran medida la migración. De hecho, su aporte al PIB es similar al de países de renta media y alta –en los países de renta baja, su aporte no llega al 2%. Además, integrar y regularizar a esta población en Costa Rica parece cada vez más clave conforme la población tica se va envejeciendo.

Para lograrlo, se necesita más descentralización. “En algún momento sé que hubo una oficina de la Dirección General de Migración en Playas del Coco. Este tipo de iniciativas que llevan los servicios y el acceso a derechos a las personas en territorio guanacasteco son de mucha ayuda porque les permite asegurar que las personas puedan contribuir, aparte de que las visibiliza”.

Ese aporte no solo es económico sino cultural y social. Las personas migrantes que participaron del estudio de la investigadora Sileny Mena también destacaron su aporte a la cultura, al vocabulario, a las tradiciones y al deporte.

En La Voz de Guanacaste hemos retratado esos aportes. En Nosara, por ejemplo, un grupo de nicaragüenses se reúne a jugar béisbol los domingos. Apoyados por donaciones de los negocios, los locales y de otros extranjeros, lograron consolidar una liga y ocupar un lugar en la comunidad.

En Nicoya, Teresa Gutiérrez, una profesora nicaragüense, daba clases de educación preescolar y ayudaba a estudiantes rezagados de la comunidad a estudiar y a otros miembros del caserío a buscar ayudas sociales. En San José, Silvio Rizo trabajaba en el Hospital México y se dedicaba a realizar los planes de tratamiento para los pacientes con cáncer en plena pandemia.

*El Acnur contribuyó en el cálculo de estas estadísticas con base en las ENAHO del INEC

Comentarios