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Artesanos de Guaitil y San Vicente logran el primer sello centroamericano de artesanías

Las piezas elaboradas por los artesanos de Coopesanguai tienen ahora un reconocimiento único a nivel nacional y centroamericano: el primer sello de denominación de origen de una marca de artesanías, bajo el nombre de Cerámica Chorotega.

Este sello es un distintivo del Registro Nacional que se otorga a productos que tienen una calidad y características únicas de acuerdo al lugar geográfico donde se elaboran y la forma en que se confeccionan. Con este reconocimiento, los compradores tienen garantía de que están adquiriendo productos originales.

En el caso de las piezas de Guaitil y de San Vicente, los artesanos arrastran una identidad cultural de sus antepasados que hace que sus productos sean únicos. Además de esto, los materiales utilizados son extraídos en la zona y las características del diseño, como las formas y los colores, son originales y naturales.

“Nosotros teníamos un problema con nuestros productos porque, por ejemplo, en las playas vendían cerámica que decían que era de Guaitil pero no era cierto (…) Entonces nos dijeron que la forma de resolverlo era con un sello de denominación de origen”, cuenta la artesana Nury Marchena, de Coopesanguai.

El proceso para tener este distintivo le tomó a los artesanos cinco años en los que tuvieron que documentar qué hace que estas artesanías sean únicas.

Después, el Registro de la Propiedad Intelectual (RPI) les dio el sello de denominación de origen y ahora solo falta que integren un Consejo Regulador que vigilará que se cumplan efectivamente las características estipuladas según los documentos presentados al Registro Nacional.

Julián Rubí, investigador de la Escuela de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional y del Centro de Apoyo para el Desarrollo de Denominaciones de Origen y Sellos de Calidad de Productos Agroalimentarios (Cadenagro), explicó que a través de este sello los artesanos pueden denunciar a otras personas que estén vendiendo réplicas haciéndolas pasar por artesanías chorotegas.

Además agregó que aunque es un mecanismo jurídico, también es necesario que Coopesanguai tenga un acompañamiento de otras instituciones para desarrollar capacidades de gestión empresarial y estrategia comercial.

Todos los demás sellos de denominación de origen en Costa Rica y en Centroamérica son de productos comestibles. En nuestro país, por ejemplo, el Queso Turrialba, el Banano de Costa Rica y el Café Tarrazú tienen su marca registrada ante el RPI bajo un sello de denominación de origen o de identificación geográfica (otra forma de registrar una marca).

Los 84 artesanos que integran Coopesanguai esperan que a partir de mediados del 2018 los rasgos indígenas y los colores característicos de las artesanías chorotegas —blanco rojo, negro, gris, rosado, naranja y café— estén acompañados de su sello de denominación de origen que hará inconfundible la calidad y originalidad de sus productos.

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