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Euforia y aplausos confirmaron que Malpaís sí es profeta en su tierra

Quizás la noche del 25 de julio no tuvo el mejor clima en Nicoya, un fuerte aguacero despertó el vapor dormido de la Ciudad Colonial, pero la banda nacional Malpaís hizo que cientos de personas olvidaran el calor, la  llovizna constante y solo celebraran los 190 de la anexión del Partido de Nicoya. 

En un concierto que arrancó a las 8:50 p. m., la banda parecía retar a la lluvia pues el estribillo «una gota de agua» del tema Presagio, fueron los primeros acordes en sonar.

Al identificar las melodías de la agrupación con orígenes nicoyanos, los asistentes empezaron a agruparse en la plazoleta que se encuentra al frente de la iglesia Colonial, para disfrutar del recintal. 

Además de interpretar canciones viejas como Otro lugar , los músicos ejecutaron una de sus más recientes canciones, Regreso, que fue de las últimas melodías que dejó el fallecido líder del grupo Fidel Gamboa, según explicó su hermano Jaime. En ese tema la ovacionada fue Daniela Rodríguez, quien canta la canción.

Durante la tarde del viernes, se realizó el tope de Nicoya, por lo que las botas, camisas de cuadros y sombreros vaqueros fueron parte de la jornada.

Más tarde siguieron canciones como Muchacha y  Luna,   Es tan tarde ya cantadas ahora por el violinista de la banda, Iván Rodríguez.

Conforme las guitarras hacían lo suyo, la timidez de la multitud desaparecía y con canciones como Canela y Miel más de uno se soltó y a los lejos se veían como se levantaban manos que sostenían bebidas hidrantes -el calor las pedía-. 

“Me acuerdo cuando chiquillos caminábamos por los potreros y por estas calles tardes de Nicoya, de nuestra hermosa Nicoya. Es por eso que estamos aquí y queremos mucho a esta tierra, seamos más conscientes, cuidemos el agua, no permitamos los incendios forestales que agobian a nuestros bosques», dijo Gamboa antes de interpretar Se quema el cielo.

El fuego salió al escenario y no por un accidente, si no porque un artista malabarista, acompañó la música del grupo con algunos actos de peligro.

“Muchas gracias por tanto calor, por tanto cariño. Sabemos que ese cariño no es solo para los que estamos acá, si no también para que los que ya no están con nosotros», comentó Jaime refiriéndose a la ausencia de su hermano.

Con ritmo de la Bajura

Avanzada la noche y el sentimiento guanacasteco estaba flor de piel, por lo que la agrupación empezó a ejecutar temas que invitaban a zapatear y sacar el pañuelo.

“Hay canciones que no podemos no cantar aquí en Nicoya» dijo Gamboa para dar comienzo a Hila y Reta, pieza con el griterío guanacasteco como buena fiesta de la región.

Como un pájaro, Malpaís, Son Inú fueron otras de las canciones que potenciaron la fiesta nicoyana y con la que cientos de asistentes coreaban las piezas de principio a fin.

Pasadas las 10 p.m., la agrupación cerró la velada con el tema guanacasteco Coyolera, contagiando el sentimiento guanacasteco a los locales como a muchos de los costarricenses que visitan las fiestas de la anexión, desde distintas partes del país.

Sin duda, el trillado dicho No hay profeta en su propia tierra, pasa sin importancia a la banda Malpaís, quien demostró que por más años, su música sigue vigente.

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