COVID-19, Salud

Siete consejos para padres y madres en tiempos del Covid-19

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La Clínica Creciendo Juntos, ubicada en Carrillo de Guanacaste, ha detectado que los menores de edad en riesgo social que atienden están presentando más síntomas de ansiedad y estrés a raíz de la pandemia del nuevo coronavirus. 

En este momento le dan seguimiento a 11 niños y niñas con trastornos obsesivos compulsivos, que se desatan a partir de situaciones no habituales como las nuevas medidas de higiene, o por percibir que en sus casas no tienen dinero suficiente. En otros casos también les da miedo que un familiar enferme o muera. 

Se comen las uñas, el pelo, les da un nerviosismo o miedo en extremo, o desarrollan la tricotilomanía que es cuando se arrancan el pelo, las cejas o las pestañas”, detalló  la psicóloga del centro médico Katherine Chavarría. 

Chavarría recomienda prestar atención a otros comportamientos que pueden pasar más desapercibidos como que los niños tartamudeen, se aíslen o desarrollen timidez y déficit atencional. 

Otra de las preocupaciones de la especialista y su compañera de medicina general, Mariam Méndez, es que los siete niños con prediabetes agraven su condición, “porque la ansiedad les genera un mayor apetito o porque no tienen el espacio suficiente en sus casas para jugar”, dijo Chavarría.

“Esto los pone más vulnerables. Los siete casos que menciono están en riesgo y si no se cuidan vamos a la diabetes”, agregó.

En Guanacaste solo hay diez profesionales en psicología distribuidos en los principales centros de salud públicos, especificó en 2018 a este medio el director regional de servicios de salud, Warner Picado.

Diez especialistas para más de 380.000 personas que habitan en la provincia, cuando lo ideal, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), sería uno por cada 10.000 habitantes (en este caso, 38). Ninguno de ellos está únicamente enfocado en niñez y los privados, para muchos, son económicamente inaccesibles.

Ante la situación, la psicóloga Katherine Chavarría puntualizó siete recomendaciones para padres y madres de familia: 

  1. Conservar la calma y ser reconfortantes: Según la doctora, muchos de los trastornos que desarrollan los niños y niñas surgen porque adquieren las preocupaciones de los adultos. “Hay papás que han venido a consultas porque perdieron el trabajo, porque el niño le pide leche y no tiene cómo darle, porque viven en condiciones vulnerables. Eso lo estamos viviendo todos, porque la economía se ha visto afectada, pero somos los adultos quienes debemos tratar de conservar la calma y ser reconfortantes porque ellos van a copiar nuestras emociones”, explica Chavarría.
    La especialista también enfatiza que no debe infundirle miedo a su hijo o hija ni intentar disciplinarlo utilizando como referencia el virus. Por ejemplo, es incorrecto utilizar frases como “si no te comportás, va a venir el coronavirus”.
  2. Transmitir siempre que los familiares, amigos y vecinos están bien: Los niños pueden llegar a preocuparse por sus vecinos, amigos, abuelos u otros familiares. “Debemos hacerles saber que, aunque no los veamos, los familiares y todos están bien”, considera la psicóloga. Para ello, dice que existen otras alternativas como poner en contacto a los niños y sus amigos o familiares a través de llamadas, o incluso enviarles comida. “Es importante no llegar al extremo de prohibir el afecto o el juego entre hermanos que están bajo un mismo techo”, agrega.
  3. Permitir que muestren sus emociones: Los niños pueden no ser muy expresivos a pesar de estar sintiendo o pensando mucho. Por eso, la doctora recomienda implementar estrategias para que muestren sus emociones. Una de ellas es ubicar una bolsa o una caja para que el niño introduzca las emociones (enojo, tristeza, confusión, alegría…) que ha sentido durante la mañana y, por la tarde, analizar juntos qué hay dentro de la caja y qué generó cada una de esas emociones. La forma en la que se expresen dependerá de la edad. Con niños de 3 a 7 o 9 años pueden utilizarse dibujos o imágenes de caritas con las diferentes emociones. Los niños mayores pueden escribirlas e introducirlas en la caja o bolsa.
  4. Mantener rutinas en la casa: La doctora recomienda que los padres y madres se sienten a desayunar con sus hijos, sin ninguna distracción cerca como televisores, celulares o radios, y que, una vez terminado el desayuno, inviertan 45 minutos o una hora estudiando. “Después pueden hacer un plan de juegos: utilizar técnicas de juego tradicional como el elástico, la cuerda, cosas que sean de ejercicio, que no promuevan solo el sedentarismo, o que sean juegos como los jackses, los cromos, que ayudan a la concentración y a evitar el déficit atencional”, explica.
  5. No escuchar noticias todo el día: La doctora enfatiza que los niños y las niñas son una esponja que absorbe todo lo que escucha. “Hay que estar informados, pero podemos hacerlo aparte de dónde están los niños para que no escuchen a diario la cantidad de personas fallecidas o internadas”, dice Chavarría. Además, enfatiza que es importante prestar atención solo a la información oficial, a la necesaria y a la que es confiable. “Y no voy a estar rumiando durante todo el día con mis seres queridos que escuchen tal audio o tal cosa que se está diciendo en algún lado”, recomienda la doctora. Según la especialista, los niños absorben hasta las emociones que ven en nuestro rostro. 
  6. El niño y la niña tienen derecho a saber la verdad: Es importante buscar estrategias ilustrativas para explicarles la situación del Covid-19 y las medidas de higiene, considera la psicóloga. Algunas formas para hacerlo es contarles una historia con personajes, utilizar sus juguetes los carritos o las muñecas como títeres. También, inventar una canción o un baile para el momento de lavarse las manos. “Algo que les transmita diversión y no que los haga pensar en eso como una obsesión compulsiva”, dice.
    Si el niño o la niña pregunta algo y usted no sabe la respuesta, debe comprometerse a buscar la información y contársela. “No se trata de decir ‘ay, es que no lo sé’. Sino ‘qué buena pregunta mi amor, que inteligente que sos. Voy a estudiar esto y en la noche te tengo una respuesta. Busco la respuesta y se la transmito estratégicamente”, explica.
    Llamar al virus como “bichito invisible” o decir que la gente enferma “está malita” ayuda a proteger su bienestar emocional, lo cual es prioritario en este momento. ”. Después habrá tiempo para la formación científica, pero por lo pronto es mejor utilizar esos eufemismos para dejarles claridad, considera el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) en una guía publicada este año para comunicar la pandemia a niños y niñas.
  7. Centrarnos en la solución y no en el problema: Si bien hay que transmitirles y explicarles qué es lo que está sucediendo, en este caso con el coronavirus, es más relevante que les hagamos sentir que podemos solucionar la situación al aplicar las medidas de higiene y al quedarnos en la casa. “Le explico que sí puede ser peligroso, pero que podemos hacer algo”, dice la doctora y agrega que podemos explicarles que ellos están sanos y tienen la solución.

Bonus: Unicef también recomienda dedicar un tiempo a aclarar y desmentir malentendidos que pueden sentar las bases de estereotipos y prejuicios duraderos. Con el tiempo, esas percepciones pueden convertirse en algo más grave. Por ejemplo, es importante eliminar frases como: 

  • “Mi vecino extranjero es un coronavirus”. 
  • “Si tu abuela tose se va a morir”. 
  • “Hay que alejarse de los viejos”. 
  • “Los pobres contagian enfermedades”. 

Si cuidás de menores de edad, también te recomendamos descargar esta guía de Unicef donde encontrarás dibujos y explicaciones sencillas sobre el coronavirus. O el cuento “El escudo protector contra el Rey Virus”, para explicarles lo que está sucediendo a los más pequeños.

 

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