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“Por nuestra voluntad”, capítulo 4: Paso entre los océanos

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Es importante recordarle al lector de las condiciones geopolíticas que vivían México y América Central  después de independizarse  de España: conforme las batallas devastadoras aumentaban por diversos intereses, las generaciones  pasaban entre partidos liberales y conservadores. Guanacaste, que en aquel momento era parte del Partido de Nicoya junto al Sur de Nicaragua, fue gobernado en varias ocasiones por conservadores de Granada y liberales de León.

Los liberales querían una constitución por escrito y una asamblea de representantes, mejorar los derechos del sufragio y la libertad de prensa. Los conservadores de Granada eran más clasistas y autoritarios en su estilo de gobierno, rechazaron la constitución para la República Federal de Centroamérica, que ya estaba bien avanzada en Guatemala.

La cronología del periodo es confusa por como León y Granada intentaron tomar control de Nicaragua. En resumen:  los conservadores de Granada y los liberales de León gobernaron Nicoya, tal como los conservadores de Cartago y Heredia recomendaron unirse al Imperio Mexicano, mientras que San José y Alajuela querían independizarse con la nueva constitución federal.

Con Granada y León esencialmente en guerra civil después de la independencia de España (1821), los pueblos de Santa Cruz y Nicoya en 1824 votaron por la Anexión a Costa Rica.

Copia del la primera página del acta de la Anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica (25 de julio de 1824). Archivo Nacional de Costa Rica.

 

Todos estaban dentro del partido político de Nicoya, una región más al sur de Nicaragua. La decisión en ese momento, bajo el lema: “De la patria por nuestra voluntad”, reflejó el deseo de unirse a Costa Rica sin la presencia  de la fuerza militar por parte de ningún país.

En 1837, Nicaragua y Costa Rica estaban abiertamente en guerra, por lo que, el conservador y fuerte guatemalteco Rafael Carrera comenzó a organizar a la población indígena para reunir la Centroamérica que aún existía como república, aunque  mayormente solo de nombre.

Carrera quería una América Central unida, mientras Costa Rica se resistía.

En 1839, John Lloyd Stephens fue nombrado, por el presidente de Estados Unidos Martin Van Puren, como el embajador especial de Centroamérica, pero mientras Stephens estaba allí, el gobierno Federal de la República de Centroamérica se disolvió en una guerra civil. Stephens reportó a Washington que después de una búsqueda cuidadosa no pudo encontrar un gobierno real y un caos se impuso en todo el Istmo.

El sur del gobierno centroamericano llamado “Reino de Nicoya”, hoy conocidas como el oeste de Nicaragua y la provincia de Guanacaste, había sido teóricamente gobernaba por León, sin embargo, el partido de Nicoya se gobernaba así mismo.

 

Una causa digna de celebración para la Costa Rica de esa época, y antes de la llegada del filibustero William Walker, fue la propuesta de Napoleón III de construir un canal en Nicaragua. El canal haría de lo que hoy es Guanacaste un punto de comercio internacional, ya que el ferrocarril transcontinental no uniría el este con el oeste de Estados Unidos hasta 1869.

Pero la esclavitud en los nuevos estados obtenidos de México, eran las noticias que ocupaban las primeras páginas en los periódicos durante el periodo después de 1850, y el proyecto de Napoleón III fue ignorado.

Mientras tanto, el ejército filibustero de Walker llegó a Nicaragua para hacer una fortuna. Ellos lucraban transportando en barcos a estadounidenses de Nueva York y Nueva Orleans por el río San Juan, hasta el Lago de Nicaragua y finalmente al Pacífico, para que desde San Juan del Sur pudieran tomarse un barco en dirección a San Francisco, la ciudad del estado de California, una ruta más barata y más rápida que cruzar a pie o a caballo por Panamá.

 

Lea más de la serie “Por nuestra voluntad”:

Capítulo 1: La llegada a Guanacaste de Gil el conquistador

Capítulo 2: Civilizando a los conquistadores

Capítulo 3: El Tesoro Púrpura

Capítulo 4: Paso entre los océanos

Capítulo 5: Tierra de oportunidad

Capítulo 6: Nicaragua y Costa Rica

Capítulo 7: Celebrando Guanacaste

Capítulo 8: El ferrocarril de Costa Rica

Capítulo 9: El paraíso de las hamburguesas


Alvin ha sido investigador y consultor en turismo sostenible y desarrollo comunitario para USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) y el Banco Mundial en varios países de América Latina, Oriente Medio y África. Además, ha publicado más de seis libros sobre temas culturales como investigador senior de la Universidad George Washington. Alvin vivió en Nosara y visita Guanacaste regularmente, así fue que decidió ahondar en la historia de Guanacaste para comprenderla de la mejor manera posible: incorporando las variables del pasado a los análisis del futuro, para comprender a esta tierra que lo recibió con los brazos abiertos. Alvin fue sistematizando toda la información tomada de libros y entrevistas con varios especialistas, y conversando con guanacastecos conocedores de la historia local para finalmente producir una serie de entregas tituladas “Por nuestra voluntad”.

Los capítulos de la serie Por nuestra voluntad son opinión del autor y no necesariamente reflejan la posición editorial de este medio. Si desea escribir un artículo de opinión, puede escribir al correo editor@vozdeguanacaste.com

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